Analistas

Vuelven y se juntan

Es absolutamente increíble que un cultivo de largo plazo como el café, genere una histeria en los dirigentes como la que se formó cuando el precio interno estuvo por debajo de $800.000 la carga durante 10 días. Llevamos 17 años con un precio interno que refleja cada día el precio de las bolsas. Sin embargo, en Portafolio, Pedro Echavarría -uno de los más grandes productores del país- y Óscar Gutiérrez, principal organizador del paro cafetero de 2013, fundador y dirigente del Polo Democrático, resolvieron dar puntadas para anticipar una crisis ocasionada por el comportamiento del dólar, insinuando la necesidad de un nuevo PIC para los cafeteros, adjudicándole el origen del aumento de la producción colombiana, lo cual es falso.

La producción nacional se dobló gracias al programa de renovación de cafetales, pasando de 7 millones a 14 millones de sacos, incremento que realmente ha producido que el ingreso anual se aumente de $3,5 a $7,5 billones, percibido por el mismo número de productores y, podría afirmarse que en la misma área.

Por lo tanto, alarmado leí esta crónica pensando en que nuevamente se unen los políticos y los grandes cafeteros, como lo hicieron en el 2013: los primeros con un interés electoral y los otros para sacarle una plata al Gobierno, amparándose en su discurso en la defensa de los pequeños productores, y utilizando a los jornaleros para ubicarlos en los sitios en los que obstruían las vías para paralizar el país. El Gobierno y la Federación de Cafeteros deben publicar la lista de beneficiarios del PIC por ser dineros públicos, para que quede clara la inequitativa distribución de los recursos, como lo reveló la Misión Cafetera.

Los entrevistados afirman que cuando la tasa representativa estuvo a $3.300 por dólar, la producción de café subió de 1 a 1,6 millones de sacos. Señores, no estamos sembrando rábanos. Por el contrario, un árbol de café que se siembra para 25 años, con zoca cada cinco, solo afecta el precio a la producción en el mediano plazo.

Afirmar que durante el mes que el dólar bajó se disminuyó la producción tampoco es cierto. La cosecha de todas maneras sale. Lo que sucedió en este segundo trimestre, que tanta alarma generó, se debió al invierno que impidió secar el grano al sol, como se usa en el sur del país, donde se produce gran parte del café de esa época. La prueba está en que cuando ese café llegó a puertos, la producción de los últimos 12 meses volvió a ser de 14,4 millones de sacos.

No se pueden crear alarmas “ por lo que sucede en una semana, aún, en el mes, con el clima, el precio internacional del café y el del dólar; siempre son volátiles y por lo tanto en periodos tan cortos no determinan para nada la suerte de una cosecha. Lo que presiento es que, nuevamente unidos los líderes del Polo Democrático y los grandes cafeteros, pueden estar preparando otra protesta social para tratar de escurrir al Gobierno.

De igual manera no es cierto que el PIC, que costó $1,3 billones, sea el determinante de la renovación de cafetales; se contradice con el planteamiento de los líderes del paro que argumentaban que el PIC solo servía para llegar al punto de equilibrio de costos y no perder en el negocio. La verdad es que el incremento en la producción se debe a la renovación de cafetales. Con nuevas siembras que realizaron los pequeños productores de cafetales envejecidos, y con un importante apoyo del Gobierno. Los grandes productores tienen siempre sus cultivos renovados.