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Café y PIB departamental

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Guillermo Trujillo Estrada

Recientemente fueron publicadas las cifras del Producto Interno Bruto por departamento, y me tomé el atrevimiento de dividir la producción bruta de café, para llegar a la conclusión rápida de la pérdida de importancia en la economía nacional y departamental.

En primer lugar, para no llenarlos de cifras solo referiré en porcentaje para observar la participación relativa. A nivel nacional tan solo 0,7%, representa el valor de la cosecha en el PIB de Colombia.

Sin embargo, en los nuevos departamentos cafeteros por fortuna la participación es grande, que es una gran noticia para unas regiones con mucha población rural, que encuentra en el café la forma de generar trabajo y propietarios, y sentar las bases para generar desarrollo, y dinámica económica, igual a cómo en el siglo XX sucedió en los que ahora decaen. Es el caso del Huila donde el café representa 6,8% del PIB, Tolima 3,9%, y Cauca 3,8%.

Al mismo tiempo en Antioquia solo representa 0,6%, el departamento líder, que además utilizó el café para colonizar el Viejo Caldas, y el norte Del Valle así como el del Tolima. Allí se generó la riqueza cafetera por más de 100 años. Pero este departamento logró gracias a la minería y el café, consolidar con el empuje empresarial de sus gentes, el ejemplo a seguir por todas las regiones, diversificando su economía, y consolidando su liderazgo nacional en exportación de banano, en los últimos años en flores y aguacate, así como en ganadería. Pero además son líderes en la industria, el comercio, la banca y la generación de energía.

Mientras tanto los otrora dependientes están aún en la línea intermedia para convertirse cada día en economías más modernas. Apenas el café representa en Caldas a 3%; Risaralda, a 2%; y el Quindío a 1,7%. Lo que significa que seguramente continúan produciendo café pero en su economía cada día predominará más otros sectores que determinarán nuevos niveles de desarrollo, siguiendo el ejemplo de Antioquia.

Los departamentos que hicieron la República cafetera nacional en el siglo XVIII y XIX, Santander del Norte, Santander, Cundinamarca y los de la Sierra Nevada, hoy tienen en café menos de 1% de su economía.

Mención aparte merece Nariño que ha doblado su producción en los últimos años, con café de excelente calidad, pero su participación no crece debido a las otras múltiples actividades con que la privilegia ser un departamento de frontera.

Descrito el mapa estadístico cafetero nacional, se puede observar que la influencia en la opinión pública del tema cafetero de cada región y de la nación, es más que proporcional al veranadero peso específico del cultivo. Pero en la evolución histórica de cada departamento, en la formación del tejido social y en la consolidación de la democracia, este ha sido un determinante, que implica que todos los habitantes lleven en su ADN la cultura cafetera.

Sin embargo, es fundamental que logrando superar el mono cultivo, superemos el tema como único, en muchas regiones, dejándolo en manos de sus responsables, para mirar otros horizontes como lo hacen en Medellín, que solo hablan del primer centro para la Cuarta Revolución Industrial, así como dan ejemplo al país asociando 70 empresas para construir el túnel más largo de Latinoamérica.

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