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Café

El presidente Juan Manuel Santos desde el inicio del gobierno ha dado innumerables muestras de voluntad para apoyar a los cafeteros. Tal es así, que a  la semana de iniciar su mandato, personalmente, ya había negociado y firmado El Acuerdo de Prosperidad Cafetera. La semana anterior solicitó públicamente a los ministros adoptar medidas para ayudar a sustentar el precio interno, al registrar tan solo 30 días en este año por debajo de los $600.000 la carga.

Atendiendo ese llamado el nuevo ministro de Hacienda, doctor Mauricio Cárdenas  Santamaría con solo un mes en el ejercicio de su cargo, encontró una solución que sorprende a todos los especialistas en hacienda pública , por apropiar recursos ya finalizando la vigencia fiscal .  

Es una fortuna para el gremio poder contar como jefe de la delegación del Gobierno con un ministro de rancia estirpe cafetera, y uno de los economistas más destacados de América Latina, con profundas investigaciones sobre la economía colombiana y particularmente sobre el sector cafetero. Coincidió con su llegada la agudización de la crisis de precio interno e inmediatamente adoptó lo que estoy seguro será la primera decisión de ayuda al ingreso de los caficultores.

Sin embargo, $28.800 millones han sido recibidos de mala gana por algunos dirigentes del gremio, liderados por el representante de Caldas, Mario Gómez Estrada, llegando hasta rechazarlo.   Solo la estirpe del Ministro resiste irrespetos como las desorbitadas afirmaciones de este dirigente a el diario La Patria cuando dice que ,“el Presidente estuvo mal representado en la reunión”. Son legítimas las aspiraciones de los cafeteros después de dos años de disfrutar un valor de la cosecha  50% superior al promedio de la década, pero no da licencia para tratar de esa manera a un gobierno comprometido con los cafeteros. El espacio de concertación permanente, privilegio del gremio, no se compadece con estas declaraciones . Las ayudas no se rechazan, se reciben.

El gerente de la Federación de Cafeteros  ha propuesto con altura, respeto y decencia fórmulas como el contrato de protección de precio, que ofrece  a los productores  instrumentos modernos para asegurar el precio, así como también el AGC adoptado. Igualmente múltiples programas que hoy se ejecutan en beneficio de las familias cafeteras.

El dirigente caldense en medio de su diatriba publica destaca, “la posición pasiva del Ministro de Agricultura”, que efectivamente en el último año solo ha sido activa para criticar permanentemente la caficultura y sus instituciones, convirtiéndolas en el chivo expiatorio de las cifras agropecuarias que no arrancan, pero nunca para liderar fórmulas que mejoren el ingreso de los productores como la implementada por el ministro Cárdenas.

Finalmente el Presidente del Comité Directivo a nombre de los demás departamentos con la firmeza y serenidad debidas, emitió un comunicado reiterando sus peticiones al gobierno y al mismo tiempo agradeciéndole  este esfuerzo y todos los que está haciendo por la familias cafeteras, el cual  fue calificado como pusilánime por Gómez Estrada, ofensa que seguramente unirá muchos más a  todos los agredidos y nunca  prosperará  el rompimiento anunciado por el dirigente.

Los cafeteros  deben aceptar que los tiempos y las circunstancias han cambiado, y  que una cosa eran las discusiones con el Gobierno para repartir la plata  del Fondo Nacional del Café incrementando el precio interno, y otra muy distinta para recibir ayudas del presupuesto nacional.