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Analistas 13/05/2021

22 contra Colombia

Germán Eduardo Vargas
Catedrático/Columnista

Viendo el cortometraje «22 contra la Tierra», precuela de Soul (Disney), recordé la profecía del expresidente reencarnado en mentor: “ojo con el dos mil 22” (12/10/2020).

En esta tierrita de ingreso medio-alto (según el Banco Mundial), la mayoría está conminada a usar *trapos rojos* como taparrabos, y morir en el intento de conservar la línea (de pobreza monetaria, $331.000); porque esos umbrales de dignidad son tan bajos, resulta *Más Aterrador* que 42,5% de la población sea pobre, y 30% esté en inminente riesgo de caer a ese abismo.

Peor, aunque en tales condiciones la vida es un milagro, parece que en El País *Más Acogedor* del Mundo se ganan la lotería quienes reciben el Ingreso Solidario de $160.000, en tanto que las ramas del poder refunfuñan cuando se propone democratizar el exclusivo mínimo legal, porque con $908.000 cualquiera podría *subemplear* a casi seis miserables.

Con semejante numerología, Colombia luce como lo peor de aquel planeta que, según «22», «no vale la pena» porque es «infecto y soso». A propósito, caudillo de almas que quieren sacar *chispa*, las instruyó diciéndoles que «son mentes vacías», y fueron «elegidas» para infundir «odio» o arengar «viva el apocalipsis».

Coincidencia, contemplando la catástrofe que podría ocurrir en el 22, él clamó que su «misión» es “advertir las amenazas que nos asechan”; tierno y eterno, su chispa se activó siendo “niño, de la mano de [su] madre, con un superior ejemplo de amor”.

Obsesionados y divorciados, «dan pena sus padres» de la patria. Pese a esto, defendiendo su legado, aconsejó que las “iniciativas de progreso sean la alternativa al riesgo socialista”, aunque paradójicamente conjuró la *solidaridad sostenible*, “sus impuestos y restricciones asfixiantes”, invitando a que “opongamos nuestra convicción” para que haya “más empresas que ofrezcan más oportunidades, más cohesión social, más educación y más remuneración”.

Para finalizar, *apocalipsis* (anonymous / provocadores / orates / conspiradores / apocados / lúgubres / impíos / paro / sublevación / insufrible / socialismo), es una «asociación de prevención ofensiva», cuyos integrantes se «inspiran» cuando les piden que «roben», «sigan al rebaño» y «mientan, porque la Tierra necesita más políticos».

Respecto a la banda sonora, qué latosa la Filarmónica musicalizando las letanías del *petroso* paro con el Himno Nacional, símbolo de nuestra codependiente, lúgubre o estancada historia, además de la tradición orgullosa, machista o beoda, que interpreta *Soy Colombiano*. Con el beneplácito de la burgomaestre, otra gemela apocalíptica, brindo por esta nueva ronda: ¡salud, 22! y ¡viva Colombia!

Cumplidas 200 primaveras republicanas, ¿qué sentido tiene seguir siendo prisioneros del *Año* de la Marmota, 22?; ¿qué significa la vida en Bogotá-Colombia?; ¿cuál es su razón para vivir?; ¿con qué propósito está aquí?

En busca de su respuesta, puedo entrever que nuestra *Tierrita* luce tan desalmada como desanimada; hasta el Papa Francisco, quien ha lavado los pies a reclusos, amenaza con excomulgar a las mafias que se han lavado las manos con nosotros, y cuya pobreza espiritual instituyó la “adoración del mal y el desprecio del bien común” (22/6/2014).