Analistas

La revolución energética

Según el WEF (World Economic Forum), Colombia ha logrado posicionarse como una de las 10 súper potencias mundiales en generación de energía con fuentes renovables y que cuentan además con una matriz energética limpia. Contar con una variedad de climas y geografía única, le permite al país tener con una complementariedad envidiable.

Esta situación ha sido entendida por el Gobierno Nacional en cabeza del ministro Germán Arce, que al cierre del último Congreso de Energía Mayorista desarrollado en Cartagena, anunció que antes de finalizar el actual Gobierno se desarrollaría la primera subasta de contratos de venta de energía de largo plazo, lo que le da viabilidad a las Fuentes No Convencionales de Energía Renovable, Fncer.

Adicionalmente, el Ministro nos preguntó, ¿Qué debe hacer Colombia para materializar los proyectos y convertirse en una verdadera potencia mundial? Si bien es cierto que el deseo del Gobierno es importante, éste debe ser traducido por parte del regulador, en este caso la Comisión de Regulación de Energía y Gas, Creg, en reglas claras de juego, no discriminatorias, que le den cabida a las diferentes fuentes de generación y así explotar las condiciones climáticas y atmosféricas del país.

Con reglas claras del juego, el país podrá dar la bienvenida a inversiones que superan los US$4.000 millones, con nuevos competidores de talla internacional, tecnología de punta y un mercado de energía aún más dinámico y diverso, donde los beneficiados sean los usuarios finales, que somos todos, así como la industria nacional que tanto lo requiere para mejorar su competitividad.

Pensar en un mercado donde el usuario final sea un autogenerador, que cuenta con respaldo de red, donde decida qué tipo de proveedor prefiere para adquirir la energía, que decida cómo utilizar y de qué forma hacer el consumo de su energía porque entiende en qué momentos del día es más conveniente hacerlo, nos llevará a ser un país más competitivo y dinámico.

Las nuevas tecnologías en materia de generación, que año tras año traen elementos innovadores en cuanto a eficiencia y optimización, han llegado para quedarse. La entrada de nuevos competidores es una realidad, Colombia tiene en sus manos un potencial que no puede desaprovechar y como lo podemos ver en países de la región como Argentina, rápidamente se puede ejecutar y volver una realidad. El país gaucho, en tan solo 6 meses organizó una subasta de generación con Fuentes No Convencionales de Energía donde estimaba lograr 1.000 MW y llegó a obtener 2.200 MW.

Así pues que, el entorno y las condiciones están dadas, el Gobierno se ha comprometido, los inversionistas están dispuestos, las comunidades expectantes, y los ambientalistas lo anhelan… Ante esta expectativa, solo nos queda que la Creg de las señales al mercado para que el futuro de la energía llegue a manos de los usuarios beneficiando sus bolsillos y su calidad de vida.