Analistas

El ‘Obama Care’, un modelo para ‘Colombia Care’

Estados Unidos está en el proceso de rediseñar su sistema de salud, hecho que se ha denominado el ‘Obama Care’.

No es cuestión de recursos sino de diseño y de conceptos. Estados Unidos invierte el 18% de su PIB en el sistema de salud y Francia solo el 11% del PIB; este último tiene mejores resultados.

En la facultad de Salud Pública de la Universidad de Miami, el Decano Szapcznik, explica que el OBAMA CARE pretende tres resultados: 1) Aumentar la cobertura, 2) Pagar mejor el servicio profesional e incentivar a los jóvenes médicos que no quieren trabajar con el actual sistema de salud y 3) Generar una legislación más fácil de asimilar porque la de hoy es engorrosa.

También buscan mayor control y seguimiento de los recursos en los cuatro niveles del servicio, en especial, en el primero que atiende lo básico: diabetes e hipertensiones.

La meta debe ser tener, realmente, gente más sana, no simplemente aumentar la cobertura de personas atendidas. Esto no es lo mismo. Gente más sana requiere un mayor control y mucha atención preventiva para evitar que se atienda a más gente sin importar los resultados.

Este nuevo interés del gobierno Obama es muy importante ya que en el pasado ha habido cuatro intentos fallidos por mejorar la salud: Truman en el año 1945, Nixon en 1971, Carter en 1977 y Clinton en 1993.

Los norteamericanos en toda su historia han construido un sistema que aún NO tiene carácter integral: No se ha resuelto su principal falencia: la cobertura. Por ejemplo, en Miami Dade,  viven dos millones de personas y solamente 700 mil están atendidas porque muchos no tienen cómo pagar el seguro.

Muchos de los jóvenes no se afilian al Sistema de Seguro Social y se necesita que haya hoy, un sistema, en el que ellos paguen para poder sostener la atención a la tercera edad. Esto es primordial y no está ocurriendo.

También hay que redirigir los gastos porque están demasiado concentrados en la atención tardía de enfermedades catastróficas de alto costo y se invierte muy poco en prevención.

EL OBAMA CARE trata, entonces, de promover un enfoque mucho más inteligente en la atención de la salud hacia la masificación y la prevención. Tiene más impacto en la salud colectiva, una inversión en vacunas masivas que en costosas máquinas de uso limitado para el tratamiento de enfermedades de alto riesgo.  

Los parámetros de cómo y en qué invertir es los más importante. La prevención debe estar basada en la ciencia y evitar despilfarros.

Ya está comprobado científicamente que las políticas de prevención de drogadicción deben estar más enfocadas en vincular a los padres como factor esencial para el mejoramiento del afectado. Es mucho más eficaz y eficiente que los altísimos costos que se han tenido para tratar de hacer prevención a través de la Policía, con muy pocos resultados.

También hay que promover políticas alimentarias más sanas, basadas, por ejemplo, en consumir más el arroz integral: tiene las fibras y las vitaminas mucho más nutritivas que el arroz blanco procesado que solo contiene carbohidratos que muy rápidamente se convierten en azúcar.

Se trata de curar los refriados para no tener que curar las pulmonías. Y si el tema central es la buena salud de la gente, se debe promover, además, un urbanismo enfocado en cimentar buena salud. Se deben proponer urbanizaciones residenciales con comercio  y trabajo cerca.

Así la gente se acostumbra a caminar lo que indudablemente sería mucho más saludable. Debemos vivir en una malla urbana que invite a caminar, con sombras, con aceras. Cada caminante dedicado es un paciente menos en los centros de atención en salud. 

Ojalá que aprovechemos las discusiones que van a existir sobre este tema a nivel internacional para acogerlas en Colombia.