Analistas

El cerebro

El Cerebro fue el tema del año en Columbia University de Nueva York. Allí se reunieron los más connotados neurocientíficos; estudiosos de los misterios, conexiones y enfermedades del sistema nervioso.

 
Las preguntas que se hicieron son las tradicionales: ¿Cómo puede alterar o fortalecer la personalidad, la creatividad un órgano de solo tres libras? ¿Qué sucede cuando una enfermedad como la epilepsia o la esclerosis múltiple lo golpea? ¿Por qué las secuelas? ¿Qué tanto se ha avanzado en investigaciones sobre desordenes cerebrales como la esquizofrenia, el alzheimer y el autismo?
 
De igual manera, se viene estudiando cómo a mayor conocimiento y comprensión del cerebro, mayor el impacto en distintos aspectos de la humanidad, lo que plantea cambios gigantescos para el futuro. 
 
Se ha avanzado mucho en el conocimiento de cómo hacen los impulsos eléctricos de las células cerebrales para convertirse en pensamientos y cómo estos pensamientos se transforman en actitudes, comportamientos y experiencias humanas como el amor, la compasión, la furia y los celos. 
 
El profesor Eric Kandel ha perfeccionado las últimas tecnologías de escaneo que permiten identificar las áreas del cerebro donde ocurren y se procesan las emociones, lo que facilita el diagnóstico de tratamientos que podrían corregir algunos desordenes como la depresión. 
 
Sin embargo, los neurocientíficos tienen todavía una tarea inmensa por delante ya que en los procesos cerebrales hay miles de millones de neuronas que deben coordinarse para cumplir con actividades simultáneas como leer, escribir, decidir, comer, oler, ver, oír. Es el reto del siglo XXI. 
 
El propósito del mundo académico y científico es muy claro. Cada vez será más necesario que interactúen especialistas interdisciplinarios como físicos, matemáticos, astrónomos, ingenieros, biólogos, psicólogos quienes junto a los neurocientíficos podrán generar planteamientos audaces que permitan entender la verdadera dimensión y funcionamiento del cerebro y su impacto en el perfeccionamiento de cada ciencia.
 
A su vez, el profesor Schadle ha avanzado en la comprensión de cómo las neuronas ‘hablan entre sí’ y cómo intercambian los procesos de sus señales eléctricas lo que las convierten en objetos viables de estudio, al punto, que se ha concluido que ese diálogo entre neuronas lo realizan en grupos en un área denominada Corteza de Asociaciones, lugar del cerebro donde está toda la información y se generan los comportamientos.
 
Quizás, los avances más significativos de las investigaciones recientes en el cerebro es haber comprendido cómo funciona al momento de tomar una decisión y el que se haya llegado, con absoluta precisión, a lugares donde se procesa la información. Es claro que el cerebro se demora unos segundos en entender el mensaje recibido, para luego elaborar un pensamiento y formular una reacción. 
 
Los mapas de los circuitos cerebrales elaborados por el profesor Salzman nos entregan una visión detallada de cómo funciona este órgano y si a eso se le suma la implementación de nuevas tecnologías como la que escanea el cerebro para identificar anormalidades anatómicas que pueden ser corregidas y los avances en la comprensión de los estados de ánimo, las emociones y la manera de razonar, todo ello da cuenta de que se va por muy buen camino.
 
Este asunto es tan fascinante que las ciencias jurídicas buscan alinearse a los avances de las investigaciones en materia cerebral, por ello, en la medida en que se profundice en el conocimiento del cerebro, surgirán jurisprudencias y doctrinas que darán a los jueces información pertinente para juzgar, en derecho y en equidad, a los acusados. 
 
Con todas estas tareas de investigación interdisciplinaria saldrán fortalecidas todas las ciencias al promover cambios inimaginables. Sin duda, todo este proceso de mayor comprensión del cerebro prolongará la vida, fortalecerá la inteligencia humana y cambiará la historia como la conocemos hoy.