Analistas

Marcas obsoletas con los millennials

La irrupción de los millennials en la era del consumismo ha generado no pocos dolores de cabeza a grandes marcas que no han dado con la fórmula de cómo conquistar a estos peculiares consumidores. Que las empresas vendan un buen producto ya no es suficiente para generar ventas y lealtad. Ahora se les exige que defiendan e impulsen una serie de valores para construir un mundo mejor. Y no solo es la construcción de esos valores lo que se le ha dificultado a las marcas, sino la manera en cómo los comunican.

En los tiempos que vivimos, los jóvenes han empezado a tomar las riendas de su destino, y a disposición de ellos están unas nuevas tecnologías que les han permitido tener un alcance masivo. A su vez, ese ensamblaje del futuro lo hacen presionando a las empresas a adaptarse a sus principios y maneras de ver la vida. Todo esto nos lleva a concluir que la supervivencia de las marcas estará directamente ligada a la mimetización con los valores de los jóvenes, y las probabilidades de éxito serán mucho mayores si saben oír estos muchachos.

La revista Fast Company (FC) publica esta semana un artículo muy acertado al respecto. Muestra los primeros resultados negativos en marcas que han estado ignorando a los millennials.

“Si las marcas quieren tener un impacto positivo con los consumidores de las próximas décadas, necesitan una misión muy clara. A medida que los millennials se vuelven más trascendentales, las marcas más antiguas no están sabiendo cómo envejecer”, señala FC.

De esta manera, Fast Company destaca los resultados de un estudio en el que se clasificaron los valores de 150 marcas y los expusieron a la generación millennial (18-34 años) y a los baby boomers (más de 55 años). Las cifras son sorprendentes.

Por ejemplo, para los ‘boomers’, la compañía de comidas Newman’s Own es la séptima mejor ranqueada, mientras que para los millennials está de 81. Claramente, de seguir esta tendencia, Newman’s Own, compañía fundada por el legendario Paul Newman, tiene los días contados. En menos de una década, Newman’s Own pasó de ser una de las compañías más admiradas de Estados Unidos a perder todo su valor de marca con las nuevas generaciones. Y no es el único ejemplo. La famosísima Levi Strauss, fabricante de los populares jeans, que en nuestra época eran innegociables en los armarios, quedó en el puesto 91 para los millennials. ¡Noventa y uno!

Lástima que en Colombia no tengamos un estudio reciente que nos permita hacer esa comparación. Saldrían resultados muy interesantes y pellizcaría a más de un ejecutivo que no le ha prestado atención a esta generación, que según FC, controlará 24.000 billones de dólares para 2020. Una cifra que ninguna empresa puede darse el lujo de ignorar.

Pero igual de importante a la visión de estas empresas, es la manera de comunicar sus valores y logros. No es un tema fácil. Se requiere de saber elaborar contenidos concisos y directos que conecten con estas nuevas audiencias, y al mismo tiempo, saber escoger los canales de distribución. Es increíble que aún haya compañías que no quieran divulgar sus contenidos en las redes sociales y que piensen que la estrategia digital debe girar en torno a cómo llevar tráfico a sus páginas web. Los tiempos cambiaron y el norte hoy es ir adonde están las audiencias.