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Analistas 14/12/2021

Economía regional, ritmo de la reactivación segura

Didier Tavera Amado
Director Ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos

La recuperación de cerca de un millón de empleos que se habían perdido, en su mayoría por causa de la emergencia sanitaria, representa uno de los indicadores más significativos de la reactivación económica segura que ha encontrado en las dinámicas del sector productivo de las regiones uno de sus principales factores de impulso.

Las empresas radicadas en los departamentos y aquellas que se han establecido allí por vía de relocalización; han contribuido a generar nueva fuerza laboral y a paliar los efectos de un desempleo que, en la cuesta más alta de la crisis bordeó el 20 por ciento. La construcción lidera ese impulso, pero el fortalecimiento del turismo no se rezaga y así lo reflejan cifras consolidadas del Ministerio de Comercio, según las cuales la ocupación hotelera ha crecido durante el último cuatrimestre del año en un 47 por ciento.

Durante el año que cierra la economía regional se vio beneficiada, no solo por el progresivo fortalecimiento de la capacidad productiva, sino por la ampliación de la oferta exportadora. No en vano, entre enero y mayo de 2021, las exportaciones de bienes no minero-energéticos alcanzaron 6.918 millones de dólares y superaron con holgura los resultados obtenidos durante el mismo periodo de 2020, lo cual fue un valor más alto respecto al mismo periodo del año anterior.

Los beneficios obtenidos por el sector agroindustrial, industrial y agropecuario de las regiones han cobrado una nueva dinámica y sus beneficios son tangibles. El agropecuario, en concreto, recoge ya los réditos de la producción de flores, café, leche, lima Tahití, carne bovina y aguacate Hass, cuya perspectiva se amplía con nuevos destinos exportadores. Lo demuestran, por ejemplo, las primeras exportaciones de aguacate Hass a Corea y de carne bovina a Macao (China).

Esa revitalización tiene impacto en los indicadores macroeconómicos. De enero a septiembre -última cifra consolidada por el Dane- el crecimiento de la economía llegaba al 10,3 por ciento. Las proyecciones del Banco de la República indican que al cierre del año habrá sido del 9,8 por ciento, las de la OCDE las ubican en 9,5 por ciento y las del gobierno, un poco más conservadoras, la sitúan en el 8,6 por ciento. Como quiera que sea, el crecimiento superará con creces las expectativas y sitúan a Colombia como el país que más crecerá en América Latina, seguido solamente por Costa Rica (Ocde).

El desarrollo económico también ha estado consolidado por las iniciativas de gobierno, las cuales, a través de inversión pública han generado empleo y han permitido que no se obstaculicen obras que traerán desarrollo.

Más que un bálsamo para la crisis de recursos en el ámbito regional, una de las claves para la inversión regional han sido los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (Pdet). Estos han servido para apalancar inversiones por $7,4 billones en cerca de 190 municipios de 19 departamentos, priorizados a su amparo. Proyectos neurálgicos fueron aprobados a través de los Ocad. En los territorios Pdet han sido entregadas 1.325 obras de infraestructura por medio de las cuales se generaron aproximadamente 265.531 soluciones de acceso a agua y 225.219 para saneamiento.

Agencias del Estado han hecho aportes sustanciales para la reactivación regional.

Por primera vez, el gobierno apalancó y permitió el no estancamiento del aparato productivo 4,1 millones de empleos protegidos, a través de 143 mil empleadores beneficiados a quienes el Gobierno desembolso $7 billones de pesos vía Paef como apoyo para el pago de salarios.

El gran logro del país, ha sido que, incluso aún con las circunstancias que se presentaron en el 2021, sigamos a flote con proyecciones de crecimiento positivas, lo que demuestra el enorme músculo productivo que albergan nuestras regiones y los positivos avances para el desarrollo nacional que resultan cuando se invierte en ellas.