Hay, por supuesto, dos posibilidades. La primera, que falta tiempo para que la clase media moderna logre poner en práctica su visión próspera y democrática del mundo
El primer deber de la nueva administración es sincerarse y decir la verdad. Durante demasiado tiempo las cuentas públicas se presentaron bajo supuestos excesivamente optimistas de crecimiento
Porque si durante mucho tiempo los directores y las consultoras de comunicación ayudábamos a las empresas a explicar mejor sus decisiones, ahora, más que nunca, debemos ayudar a que tomen mejores decisiones