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Regalías y “distribución del ingreso”

El nuevo Sistema General de Regalías (SGR) fue instaurado por la Ley 1530 de 2012 y entre sus principales objetivos están: distribuir los recursos hacia la población más pobre generando mayor equidad social y promover el desarrollo y la competitividad regional. Para el desarrollo económico y la distribución del ingreso de Colombia es de la mayor importancia el uso eficiente de los recursos de las regalías, provenientes de la extracción del crudo y gas (hidrocarburos) y del carbón, níquel y otros metales (minería).

Para el bienio 2015-2016 el SGR destinó $18,27 billones y la distribución de los recursos se hizo proporcional a las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) de los departamentos y municipios, es decir, a los municipios y departamentos con mayor porcentaje de NBI se le destinaron proporcionalmente mayores recursos precisamente para reducir la brecha entre departamentos y municipios. El SGR es uno de los principales mecanismos de redistribución del ingreso en Colombia. El índice de NBI mide el porcentaje de la población con viviendas inadecuadas, servicios inadecuados, hacinamiento crítico y dependencia económica y es muy importante porque muestra las brechas entre los departamentos en cuanto al cubrimiento de sus necesidades básicas.

Los resultados del último censo de 2005 (actualizada a 2011 y última información disponible) mostraron unas brechas muy grandes entre departamentos en Colombia en cuanto a las NBI. Los departamentos con mayor porcentaje de NBI son: Chocó (79,19), Vichada (66,25), La Guajira (65,23), Guainía (60,62) y Córdoba (59,09). Los departamentos con menor porcentaje de NBI son: Valle del Cauca (15,67), Quindío (16,2), Risaralda (17,46), Caldas (17,76) y Cundinamarca (21,3). Cabe destacar que Bogotá con 9,2 es la región con el menor porcentaje de NBI.

No obstante la importancia del SGR, en el informe 2016 del Departamento Nacional de Planeación (DNP) se plantean algunos problemas observados en el uso de los recursos: había $2,2 billones de saldo por falta de proyectos, 55% de los proyectos presentan deficiencias en formulación, 65% de los proyectos menores a $1.000 millones reflejan atomización y bajo impacto, solo 10% de los proyectos están dirigidos a estructuración y hay 58% de proyectos con rezagos en la viabilización sectorial.

Además de lo anterior, el DNP en 2015 le frenó los recursos a 127 municipios en 21 departamentos por falta de información y en 2016 hizo lo mismo en 125 municipios de 19 departamentos.

Por otro lado, del informe del Contralor General de la Nación de 2016 se puede decir lo siguiente: entre 2015-2016 hubo hallazgos fiscales por $466.000 millones en el SGR y esto debido a: baja calidad de las obras, deficiencias de interventoría, mayores valores pagados y a obras inconclusas o inútiles. Además, entre 2012 y 2015, 72% de la contratación que se debería haber hecho por concurso, licitación pública o concurso de méritos, se hizo con un solo oferente.

Teóricamente el SGR en Colombia es una de las formas de distribuir el ingreso para cubrir las NBI de la población más pobre y humilde de Colombia, sin embargo parece que esa distribución del ingreso va para unos cuantos contratistas y autoridades municipales y departamentales. No cabe duda de que el SGR necesita una reforma para que sus recursos lleguen realmente a quienes tiene que llegar.