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Liderar desde adentro hacia afuera

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Aldo Civico

Estoy leyendo el libro de Preethaji y Krishnaji, The Four SacredSecrets. Es un libro que invita a la transformación personal, y es al mismo tiempo una buena guía para un liderazgo consciente e inteligente. Conozco bien a Preethaji, dado que tuve la oportunidad de invitarla a Colombia en julio. Ella es una de las más reconocidas maestras espirituales y filosofas de la India en este momento.
Grandes líderes y marcas, como Tony Robbins, el entrenador de la NBA Pat Riley, la empresa Patagonia, entre otros, han aprovechado de los poderosos protocolos de meditación con los cuales entrena Preethaji. Yo mismo he experimentado sus efectos transformadores, que no solamente radican en la sabiduría oriental, sino también en la neurociencia. Enseña Preethaji que para ser un ejecutivo sobresaliente no es suficiente saber de estrategia y desarrollar habilidades extraordinarias. El alto rendimiento necesita de un suplemento adicional. De hecho, la diferencia lo hace el “estado de ser”.

Preethaji llama este estado, “un estado hermoso de ser”, al cual corresponden las experiencias del bienestar, la inteligencia, la creatividad, la paz interior, el amor, entre otros. Este estado hermoso de ser está en contraposición a un estado de sufrimiento, que se refleja en las experiencias de estrés, miedo, angustia, ansiedad, entre otros. Nuestra vida se desarrolla entre estos dos estados fundamentales. No hay un tercer estado.

A estos dos estados corresponden dos distintas áreas del cerebro. La experiencia del estado hermoso recae en el celebro superior, en particular la corteza prefrontal media donde radican la conexión, la consciencia, y una sabiduría superior. En cambio, el estado de sufrimiento reside en el área inferior del celebro, en particular en el sistema límbico donde se concentran las expe- riencias de rabia, miedo, y ansiedad. Allá se asienta el cerebro reptiliano, que reacciona a los peligros activando la función de lucha o huida.

Mientras que esta función del cerebro está en realidad diseñada para reaccionar cuando nuestra vida está en peligro, la verdad es que estamos social y culturalmente condicionados a vivir desde el miedo, el estrés y la rabia. O sea, vivimos gran parte de nuestras vidas secuestrados por el sistema límbico. Esta condición, dijo Preethaji a varios líderes del país, finalmente lleva al colapso de la salud, las relaciones, las organizaciones, los negocios.
De hecho, enfrentar a los desafíos y a los conflictos de la vida quedándose en un estado de sufrimiento no permite el acceso a la creatividad y a la inteligencia, lo cual es requerido para generar soluciones e innovación.

Por eso hay que acceder a la parte superior del cerebro; por eso hay que entrenar al cerebro para activar la corteza prefrontal media. Es desde allí que podemos enfrentar de manera constructiva y generativa a los desafíos de la vida, accediendo a un estado superior de conciencia. Por eso el mindfulness se convierte en el suplemento necesario para el alto rendimiento.

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