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Suma de esfuerzos

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Alberto Mariño Gerente general de Coviandes

Mucho se habla actualmente acerca de las llamadas Asociaciones Público Privadas (APP) y su real aporte para el desarrollo de la infraestructura del territorio nacional.

Como las define el Departamento Nacional de Planeación, las APP constituyen un mecanismo a través del cual se hace uso de capital privado para construir infraestructura pública y sus servicios asociados.

A pesar de las críticas y oportunidades de mejora que se han identificado, la transformación que han tenido las carreteras en diversas zonas del país no hubiera sido posible si no hubieran existido los proyectos de Asociaciones Público Privadas y las concesiones.

De hecho, según un informe del DNP sobre el segundo trimestre del año, actualmente la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) es la entidad que más proyectos presenta en el Registro Único de Asociaciones Público Privadas (Ruapp). De estos, el 70% está en etapas de prefactibilidad y factibilidad son de iniciativa privada sin recursos públicos.

Esto quiere decir que la gran mayoría de los proyectos actuales en el sector de infraestructura de transporte son construidos por privados con sus recursos a cambio del derecho a la explotación económica de dicha obra.

Sin embargo, parece que hay intenciones permanentes desde varios sectores de desconocer el valor del esfuerzo privado, el rol de los líderes empresariales en la sociedad y el significativo aporte que hacen al desarrollo del territorio nacional.

Colombia ha demostrado por varios años su capacidad de respaldarse en la inversión privada para beneficio de todos los sectores, pero en particular, en los proyectos de infraestructura, relacionados con el transporte.

Muchos han derivado en proyectos mixtos en los que manos se unen para el bien común.

Exigir la transparencia y proteger la confianza es válido, pero esto se dificulta cuando se insertan imprecisiones o información manipulada.

El éxito de estos proyectos y, de paso, de la modernización de la infraestructura vial colombiana requiere de acuerdos mutuos en los que, en beneficio del fisco de la nación, la iniciativa privada entra a sumar esfuerzos formulando proyectos viables y competitivos. Más que sumar esfuerzos financieros, la contribución que llega desde la experiencia, el conocimiento y el personal especializado, es invaluable.

Siempre pueden presentarse riesgos y existen desafíos en términos regulatorios y de alcance, pero sería un error desconocer el papel que ha cumplido y el aporte que ha hecho el sector privado al desarrollo local. Es momento de unir esfuerzos en vez de dividirlos para dar respuesta, con certeza, a los desafíos de nuestros tiempos.

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