Analistas

La polarización diluye propósitos

No tengo una afinidad marcada a ningún partido político, pero me gustan los escenarios y debates que se dan en el mundo de la política, soy un demócrata y   cumplo con mi deber  al momento de elegir a nuestros dirigentes. Me inquieta la gran polarización que vive el país en estos momentos, creo que esto no nos lleva a sumar esfuerzos,  más bien diluye propósitos  y sobre  todo, aumenta  el  escepticismo entre los empresarios.  

El proceso de paz como es natural genera gran incertidumbre. Quizá no comparta muchos de los acuerdo ahí logrados,  pero sobre ese tema ya no hay opciones constructivas de debate.  

Los temores  más importantes se refieren a  la posibilidad que nuestra Colombia  viva en algún momento la situación de algunos de los países hermanos;   el que no suceda depende de las políticas y los cambios que haga nuestro país  para fortalecerse democráticamente en justicia, salud y educación, y combatir así la corrupción, generar políticas que deben propender por  ser más justas, expeditas para la gente y para hacerle frente al futuro.  

Soy consciente de que los últimos años en materia económica no han sido fáciles,  pero considero que las buenas políticas que han trascendido a través del tiempo, han permitido afrontar este duro choque económico, a raíz de la caída en los precios de las materias primas y el fortalecimiento del dólar a nivel mundial por el cambio del ciclo económico en Estados Unidos. 

Estas situaciones previas sumadas a las consecuencias vividas por el Fenómeno de El Niño,  ocasionaron que se disparara la inflación,  se aumentaran las tasas de interés y se frenara el crecimiento de nuestra economía.

Por fortuna las  últimas noticias nos demuestran que todo está empezando a cambiar: la devaluación de nuestra moneda ha permitido que nuestros productos nacionales sean más competitivos internamente y mejor aún, que estemos aceptando el reto de optimizar nuestros procesos productivos y la calidad de nuestros productos para aprovechar las oportunidades que se nos abren para la exportación.

Si bien es cierto que la última reforma tributaria será dura para todos,   con seguridad le permitirá a Colombia mantener su grado de inversión;   los ambiciosos proyectos viales que se vienen adelantando nos darán mayor competitividad  y superaremos el retraso acumulado en infraestructura.

Todos quienes participamos en el contexto económico de nuestro país, debemos enfocarnos en lo que realmente somos competitivos  para  así lograr consolidar una industria exportadora  y   abrirle las puertas a la importación aceptando que esto supone ser mas competitivos y productivos.

El sector de la construcción que por tradición a jalonado el empleo,   debe continuar fortaleciendo el crecimiento del país, por ello es vital mantener las políticas y los incentivos a la vivienda y apoyar el desarrollo de grandes proyectos urbanísticos que garantizan una dinámica económica positiva. Incluso un buen ambiente y clima en el país permitiría ser opción para extranjeros como segunda casa o destino para el retiro, teniendo en cuenta la diversidad de nuestras ciudades. 

Ojalá los sectores y empresas pudiésemos alinearnos, independiente de nuestras diferencias políticas,   para construir un presente con más optimismo en Colombia, ya hemos superado obstáculos difíciles en el pasado y con seguridad superaremos decididamente  los que nos vengan en el futuro.