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LABORAL Reflexiones de un español en Latinoamérica
miércoles, 17 de febrero de 2021

He podido descubrir que muchos de los que desembarcamos y vivimos en este continente cometemos una serie de errores que nos impiden disfrutar de lo que tenemos delante

Ignacio Iglesias Lozano - iiglesias@niglocomunicacion.com

Colaboración especial

“Todo lo que puedas imaginar, es real” (Pablo Picasso)

Creo que esta frase del genial pintor malagueño resume perfectamente lo que he sentido en los muchos años que he recorrido y he vivido en esta parte del mundo tan maravillosa y diversa y al mismo tiempo tan desgarradora y salvaje.

Desde pequeño me atrajo. No me preguntes si fue por el talento futbolístico que llegaba a España desde allí o por las páginas de literatura que devoraba en mi niñez y todavía ahora de grandes escritores de la región.

En todos esos años he podido descubrir que muchos de los que desembarcamos y vivimos en este continente, especialmente los españoles, cometemos una serie de errores que nos impiden disfrutar de lo que tenemos delante: su gente y sus tierras. Voy a intentar resumirlos con cariño y algo de sentido del humor sin que eso quite un ápice de realidad a lo que digo

1. Latam no es un ente político-social único
Madrid, puerta de Latinoamérica para Europa. España es el puente entre Europa y Latam. Realidad, pero solo a medias. Latam (considerado desde la frontera de México con USA hasta la Patagonia), lo componen 20 países, con una población de 650 millones de personas (macro urbes de más de 20 millones, como Ciudad de México y Sao Paulo, y otras muchas por encima o rondando los 10 millones, como Río de Janeiro, Lima y Bogotá), con una superficie de más de 22 millones de kilómetros cuadrados ( 44 veces España aproximadamente) y la distancia entre la frontera de México con Estados Unidos y Tierra de Fuego en la Patagonia, Argentina, es de aproximadamente 10.00 kilómetros, que es mayor que la distancia entre Madrid y Pekín.

La diversidad geográfica, cultural, poblacional, ambiental y racial es BRUTAL!
Por lo tanto, es un error hablar en genérico de Latinoamérica; hay que concretar país para valorar su realidad.

2. Europa el primer mundo - Latinoamérica …lejos de estarlo
La conectividad y el acceso a la información a través del mundo digital acorta las distancias de todo tipo entre los países.

El “gap” en conocimiento y preparación entre lo que llamamos el mundo más desarrollado y el que puedes encontrar en países como México, Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Panamá, Perú… es cada vez menor y eso se ve en el desarrollo empresarial. ¿Sigue habiendo diferencias? Por supuesto que sí, pero no tantas como pensamos y en algunas cualidades personales, los europeos tenemos mucho que aprender de los latinos.

3. Entender los datos macroeconómicos en su contexto de país
Crecer a tasas de 4%-5% durante años es algo impensable en Europa, pero necesario y nada significativo en la región si queremos que ese crecimiento se vea reflejado en el país: infraestructuras, educación, servicios, sanidad. ¡Ojo cuando presentemos presupuestos a la casa matriz europea o americana!

Otros aspectos a considerar que son determinantes en el marco económico de la zona son: dependencia de las materias primas (petróleo, oro, cobre...), elevada fluctuación de sus monedas, altos tipos de interés y difícil acceso a los mercados de capitales para financiarse

4. Subestimar
Hay que ser respetuosos con los países, su cultura y su gente. Las relaciones deben ser de “igual a igual”, al margen de cargos, ingresos, estatus social y económico. No creerse ni superior, ni mejor, ni más listo, ni más preparado. Suena obvio todo lo anterior, pero es sorprendente a veces ver la arrogancia de muchos españoles en algunos países.

5. Modular lenguaje verbal y no verbal
Hablamos el mismo idioma, pero a veces no nos entendemos: expresiones, palabras que no significan lo mismo, refranes, dichos, “palabras mal sonantes”.

El lenguaje no verbal y el tono también es un elemento que puede crear barreras y desconfianza: rudeza, rapidez al hablar que lleva a no comprendernos, gestos con las manos. Ojo con utilizar expresiones locales fuera de su contexto por “quedar bien”; podemos estar metiendo la pata hasta el fondo.

¡Si en España siendo un único país hay muchos acentos, imaginemos en una región de más de veinte países!

6. No imponer: dialogar
Me refiero a escuchar. No tener prejuicios. Si en una reunión en Madrid donde vienen alemanes o ingleses se les respeta y se les escucha, aquí todavía con más razón porque “nosotros” somos los “outsiders”, tenemos que crear el marco adecuado para que todo el mundo se sienta libre y cómodo de decir lo que piensan sin ser evaluados, cuestionados, ridiculizados. Podemos ser muy propensos a imponer nuestro criterio sin dialogar y es probable que el resto asumiéndolo, te deje solo en la ejecución

7. Empatizar y simpatizar
Hay que ser amable, cercano, ponernos en el lugar del otro, comprender la manera de pensar de cada uno. Si lo logramos tendremos a nuestro alrededor a las personas más fieles y “con la camiseta más puesta” que nunca hayamos conocido

8. Aceptar que los negocios se hacen con arreglo a las pautas de cada país
La confianza, aunque lleve un tiempo, es clave en esta parte del mundo. No desesperarse. No hay que ejemplificar una y otra vez que en España se hace todo más rápido, más directo, más claro. Los tiempos son locales. Las prisas no llevan a ninguna solución de éxito

9. No integrarse: aislarse
Es uno de los errores más comunes de la mayoría de los expatriados: sólo rodearse de expatriados y normalmente del mismo país. En este caso españoles.

Replicar tu modo de vida español en cualquier país de la zona es sinónimo de fracaso en tu aventura. Suena ridículo, pero no lo es tanto lo que voy a decir: no hay que seguir comiendo jamón de jabugo y tortilla de patata y denostar la comida local (aunque efectivamente haya países con menor riqueza culinaria que la nuestra).

Hay que relacionarse con gente local fuera del ámbito laboral. Te ayuda a conocer antes y mejor su manera de ser, sus reacciones, sus comportamientos. Se abrirán más contigo porque te ven como uno más. No simplemente “el que ha venido de fuera a imponer su estilo y su vida a mi estilo y mi vida”.
Hay que aprovechar los matices de cada país. Incluso los muchos países que hay dentro de cada

10. Entender la politica de cada país
Instituciones, órganos de gobierno, sistema electoral.

El nepotismo político es algo generalizado, pero no más que el que tenemos en España: políticos que se autoprotegen para perpetuarse en los cargos, oligarquía local… ¿de verdad es algo que nos sorprende al menos a los españoles? A mí particularmente, no.

11. Viajar (por miedo, pereza, desconocimiento)
La riqueza cultural, social, culinaria, paisajista, folklórica es inigualable. No hay que perdérsela. ¡Disfrútala! Eso sí; hay que viajar con responsabilidad y cabeza y no ser tan intrépido como nos gustaría. No hay necesidad de ser ni Pizarro ni Pedro de Valdivia: ni por el arrojo ni por la inquina que despiertan en algunos.

No pensemos que por ser España una potencia turística, muchos de los países latinoamericanos no lo son: México (sólo le falta la nieve para esquiar), Perú (cultura inca y gastronomía), Ecuador ( volcanes y el surf), Brasil ( sus playas), Colombia ( su riqueza y diversidad por su enclave geográfico privilegiado)

12. Consumir producto local y ser curioso
Leer y escuchar medios de comunicación locales. Consumir marcas locales. Saborear sabores locales. Caminar por las ciudades y descubrir sus tiendas, sus puestos ambulantes, sus mercados.

Si no lo haces, no vayas. Vas a perderte una de las partes más importante de la experiencia de vivir fuera: la de conocer realmente el país, más allá de tu oficina, tu barrio “residencial”, tu condominio

13. No aceptar que las desigualdades/penuria están en la puerta de tu oficina o de tu casa
Puede haber grandes focos de pobreza en las grandes ciudades. Cruzarte con gente humilde y honesta que vive al día, en el sentido estricto de la expresión “al día”. Hay que ser muy consciente de las necesidades que existen a tu lado.

Ser generoso y no humillar. Puede sonar obvio, pero es muy habitual entre los extranjeros que viven en esos países.

Con el covid, la principal crisis de estos países no es ni la económica ni la sanitaria, que también. Es la crisis social. Si no salen de sus casas, no generan ingreso y no comen

14. Que tu ámbito familiar no aplique todo lo hablado anteriormente
Si todo lo dicho anteriormente no es también parte del ejercicio a realizar por tu familia, en el caso de que te desplaces con ella, considera que tu experiencia también habrá fracasado.

Por razones de lejanía, salida de su modo de vida habitual, falta de presencia de amigos y familiares, no tener acceso a ciertas “comodidades” (aunque sí a otras que jamás hubieran pensado, tus acompañantes pueden querer vivir en una burbuja de irrealidad. ¡No lo permitas!

Es necesario que VIVAN EL PAÍS .

La no integración familiar en el país ha llevado a fracasos profesionales, rupturas familiares…

TRES CONSEJOS PARA TERMINAR
Consejo en el ámbito social: Teoría del corcho en mitad del mar.

Todos los países de la región están acostumbrados a vivir en una continua inestabilidad y se saben manejar perfectamente en esa situación. Su capacidad de adaptarse al cambio es infinitamente mayor a la de los europeos.

Eso hay que ponerlo en valor y aprender. Es una gran experiencia. Al volver te das cuenta que aquí hacemos “montañas” de simples “ondulaciones.

Los cambios súbitos se pueden dar de un día para otro (Chile, el país más ordenado y “europeizado”, en octubre de 2019, se dio la vuelta la noche del 18 de octubre por una subida de céntimos en el precio del metro, algo que fue la gota que rebosó un problema social muy grave latente durante años).

Consejo en el ámbito matemático-económico:
Si siempre estás convencido que 2+2=4, sí o sí…., ni te molestes en cruzar el charco. Date un margen por arriba y por abajo del “4” y serás mucho más feliz. Metáfora aplicable a todos los ámbitos de la vida.

Consejo en el ámbito logístico:
Vive cerca del trabajo si no quieres pasar media vida en el coche. Son mega urbes con un tráfico infernal. Dicho tráfico puede llegar a condicionar tu agenda (ejemplo México, SP).

Y, ¡acostúmbrate a madrugar! Pero a madrugar de verdad.

Mis muchos años con vosotros, que espero repetir por uno u otro motivo proximamente cuando esta pandemia nos deje, me han hecho crecer inmensamente como persona y profesional y me han demostrado que aquí el futbol es pasion, el vaso siempre se ve medio lleno y que la vida esta para “gozársela”.