lunes, 14 de octubre de 2013
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Teresita Celis - tcelils@larepublica.com.co

Si en un aspecto ha mostrado debilidad el presidente, Juan Manuel Santos, es en el tema de las comunicaciones y su estrategia. Por la Casa de Nariño han pasado dos Altos Consejeros Presidenciales para las Comunicaciones. El último, Juan-Felipe muñoz, renunció en febrero pasado y el puesto sigue vacante. Ha tenido dos Secretarios de Prensa y rescató el cargo de Portavoz, que desempeñó en un principio la periodista, Adriana Vargas, pero que tras su renuncia, no se supo qué pasó con él

Ha tenido también ayudas o asesores externos, que a la luz de los resultados de su discurso, dicen algunos, no han dado muchos frutos.

Expertos en temas de comunicaciones públicas consultados por LR, consideran que, precisamente, la falta de consolidación de un equipo de trabajo consistente y permanente en el área de comunicaciones, le ha costado a Santos varias salidas en falso y tener un tono de un discurso político hoy distinto a aquel con el que inició su mandato.

Por un lado, señalan, su retórica era técnica y pragmática, de buenos términos y cuidadosa para no causar, o por lo menos, evitar enfrentamientos. Pero terminó respondiendo con tonos agresivos, por ejemplo, a su mayor opositor, el expresidente Álvaro Uribe, las críticas al proceso de paz, y desafiando a la protesta campesina cuando dijo que “ese tal paro nacional agrario no existe”, que se perfila como una de las frases del año. Estos cambios de color, vendrían, en efecto, por la falta de consistencia de un equipo de trabajo. “Ha habido errores y a lo mejor los cambios en la estructura de comunicaciones tienen que ver con el reconocimiento de estos. Pero lo cierto es que no está clara la estrategia de comunicación y en segundo lugar, los errores no son gratuitos. Hay que tener en cuenta, sí, que se trata de un Presidente con una estrategia de comunicación difícil de construir”, dijo el profesor de Periodismo y Opinión Pública de la Universidad del Rosario, Álvaro Duque.

El resultado de todo esto, opina el consultor en comunicación política, Santiago Ocampo, es que el mensaje de Santos es confuso porque ha tenido variaciones al acomodarse a coyunturas específicas. Es decir, ha tenido varias posiciones.

“Le ha hecho falta una línea consistente, seguramente porque ha tenido varios grupos de asesores, entonces la gente no recuerda su discurso y no lo valora. Está enviando muchos mensajes y nada concreto de dónde pegarse”, agrega.

En efecto, Ocampo indica que para no repetir los errores de Santos se debe tener claridad en cuáles son las fortalezas y debilidades, que al parecer el equipo de asesores del Presidente no ha tenido en cuenta.

“Hay tres cosa claves: saber en qué soy fuerte, en qué soy débil, tener claro qué es lo que la gente quiere oír de mí y tres, tener un criterio unificado en la comunicación de todo el equipo de trabajo”, indicó. Duque sostiene que el gran problema del discurso político de Santos ha sido la falta de correspondencia entre los grandes anuncios que ha hecho y las acciones ejecutadas o vistas a la luz de los colombianos. “Cuando no hay esa correspondencia genera desazón y eso va debilitando su discurso. Este Presidente le apostó a anunciar grandes reformas que no se han dado a menos de un año de terminar su mandato y se ha echado para atrás en otras como en el caso del tema educativo, cuando hubo la protesta de estudiantes”, dijo.

Esto lleva a concluir, al docente de Derecho de la Universidad Politécnico Grancolombiano, Humberto Suárez, que Santos no tiene una estrategia de comunicación clara frente al país, y por ello la gente no lo define. “Otro problema es que ha llegado tarde con los mensajes en situaciones como el paro agrario y el tema de Nicaragua”, aseveró.

Juan Manuel Santos
Presidente de Colombia

Uno de los asesores externos de Santos, que según se ha dicho lo hace sin cobrar, Miguel Silva, señala que el Presidente ha hecho un gran esfuerzo por comunicar los tres pilares de su gobierno: un país justo, moderno y seguro. Reconoce que en el primero ha faltado más comunicación y señala que tiene muchos enemigos. El segundo, agrega, se ha enfrentado a la impopularidad de los TLC y el rezago institucional que dejó el gobierno anterior en infraestructura. Y en el tercero, concluye, hay dos temas contradictorios, pero no excluyentes: el fortalecimiento de la fuerza pública y los diálogos de paz con las Farc. “Semejante agenda tan ambiciosa es muy difícil de comunicar. Es muchísimo más fácil dedicarse a regañar generales y a hablar todos los días de la seguridad democrática”, dijo.

Sebastián Piñera
Presidente de Chile
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, tiene el problema que su antecesora, la expresidenta Michelle Bachelet, fue carismática en su gobierno y aunque las comparaciones son odiosas, no hacerlas es difícil. Por ello a Piñera lo ha criticado por tener un discurso distante y para muchos no tiene credibilidad. De hecho una última encuesta indicó que el 60% de los chilenos dice que no tiene confianza en el Presidente. Sin embargo se le abona el buen manejo que ha dado al tema económico, pero genera críticas en lo social.

Barack Obama
Presidente de EE.UU.
Nada en el discurso del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, parece dejarse al azar. Su pose, tono de voz, imagen, discurso consistente y cercano y hasta su manera de andar obedecen a una estrategia de comunicación que no suele dejar nada suelto. “Obama tiene definido mostrarse como un político fresco y ha trabajado mucho la parte corporal: forma de vestir, figura delgada y mostrarse subiendo y bajando escaleras corriendo lo hacen ver juvenil”, señala el profesor de Universidad Politécnico Grancolombiano, Humberto Suárez.

Enrique Peña Nieto
Presidente de México
Tiene un buen equipo de comunicación, dicen algunos expertos, basado en buena parte en el modelo Obama, y la estrategia de comunicación busca ganarse las metas y los corazones de los mexicanos. Pero sin teleprompter, las cosas para Enrique Peña Nieto, parecen cambiar de color. “Ese es el problema que ha tenido. Cuando debe improvisar se nota torpe, poco preparado y trastabilla. De sus errores se han hecho chistes. Tiene un buen equipo pero por sí mismo tiene muchas debilidades”, dijo el José Soto, editor en jefe de El Economista en línea.

Ollanta Humala
Presidente de Perú
Dubitativo y cambiante son los aspectos que han caracterizado el discurso de Ollanta Humala, el presidente de Perú, quien movió su línea discursiva de la izquierda al centro. “No ha tenido un discurso claro y eso es principalmente porque se presentó como un candidato de izquierda y luego tuvo que variar su propuesta hacia el centro porque generaba problemas a la economía. Toma medidas y cuando genera protestas, echa marcha atrás. No tiene una estrategia de comunicación”, dijo Ricardo Montero, jefe de Información del Diario Gestión.

Cristina Fernández
Presidenta de Argentina
Lo que resalta el consultor en comunicación política, Santiago Ocampo, de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, es que se nota que se deja asesorar. “Es hábil, se comunica bien, tiene los datos adecuados, trata de verse como experta y evita la confrontación en los temas que no tiene un dominio absoluto”, sostiene. Ocampo indica que tiene gente a su alrededor que le cuenta rápidamente los datos claves y es experta en capotear situaciones difíciles. Sin embargo se le critica la falta de profundidad en su discurso.