La inmersión en una segunda lengua le permitirá al niño desarrollar y estructurar un amplio vocabulario, así como fortalecer su capacidad de conocimiento

Ximena González - xgonzalez@larepublica.com.co

El involucrar a los niños y niñas desde los primeros años en programas de educación bilingüe, les brinda oportunidades poderosas para fortalecer su potencial cognitivo. Es así como el desarrollo de la alfabetización en dos idiomas y la exposición a experiencias culturales diferentes, impactan áreas claves de su desarrollo cerebral y fortalecen la atención, la memoria y la concentración.

En ese sentido, Paulina Encinales de Sanjinés, directora del Colegio San Patricio señaló que, “es recomendable que al momento de escoger un colegio, los padres que quieran que sus hijos sean bilingües, no solo tengan en cuenta que la institución ofrezca el aprendizaje de una segunda lengua, con espacios complementarios para reforzar este proceso de apropiación, sino que también cuente con un sólido programa académico que propicie la curiosidad y el pensamiento crítico”.

Según la educadora, el aprendizaje de una lengua extranjera desde pequeños, en un ambiente estimulante y seguro, brinda a los niños diferentes beneficios, entre los cuales se destacan los siguientes:

Tener una visión de mundo: aprender otro idioma le permitirá a su hijo descubrir la literatura, arte, gastronomía y cultura de otras regiones del mundo, así como el tener una visión global que le permita contextualizar más ampliamente su realidad.

Mejorar el desarrollo mental: la inmersión en una segunda lengua le permitirá al niño desarrollar y estructurar un amplio vocabulario, así como fortalecer su capacidad de conocimiento y creatividad en diferentes tareas.

Nuevas oportunidades: el aprendizaje de idiomas extranjeros permite a los jóvenes acceder a becas y programas de estudio en el exterior, además ayuda a la autoestima.