lunes, 14 de octubre de 2013
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Fernando Albán Díaz del Castillo

Ofrecer una rueda de prensa o dar una entrevista a cualquier medio de comunicación, es algo que nunca puede tomarse a la ligera y que requiere de una seria preparación, si se desea que lo que se publique se ajuste a lo que la empresa quiere comunicar.

Los periodistas son muy hábiles para conseguir que el entrevistado se desvíe de su objetivo y se embarque en temas que no quería o no había pensado tratar; tenga en cuenta que, cuando se acepta dialogar con los medios, cualquier cosa que diga, puede ser tomada en su contra.

El primer paso en la preparación de una entrevista, es conocer el tema en el que el periodista quiere enfocarse; nunca hay que presuponer, porque se corre el riesgo de no llegar suficientemente preparado, de no tener a mano la información requerida para contestar con precisión las preguntas que le formulen. Una vez conocido el tema, lo ideal es reunirse con un equipo asesor interdisciplinario, que evalúe las posibles preguntas que el periodista podría formular y, dependiendo de la situación que esté viviendo la compañía, prepare las respuestas adecuadas, evitando todo aquello que pueda generar reacciones negativas en los distintos grupos de opinión.

El entrevistado junto con su equipo, debe prever las consecuencias, incluso jurídicas, de cada afirmación que se haga. Es muy importante evitar comparaciones que aunque sean muy gráficas para explicar algún punto, puedan ser consideradas como ofensivas por algún estamento o grupo social y que terminen generando un incidente mediático, del que nunca se sale bien librado. También es muy importante establecer cuál es la idea clave que el entrevistado quiere dejar en la memoria del público, para reafirmarla a largo de la entrevista.

En la medida de lo posible, las ideas que se expongan deben ser cortas y concisas, como los titulares que sobre el tema quisiera ver mañana en todos los diarios del país. Tenga cuidado con la forma como explica los aspectos técnicos; considere que lo que para los expertos pueda parecer sencillo y hasta obvio, puede constituir una maraña impenetrable para quienes no estén familiarizados con los términos y procesos. Si no consigue que el periodista comprenda su explicación, no espere que el público sí lo haga.

Si el periodista no hace la pregunta adecuada, para que usted pueda abordar el tema que quería destacar, aproveche una respuesta que esté dando para conectarla con su idea clave, utilizando para ello frases como las siguientes: “me gustaría añadir que…”; “no hay que olvidar que la mayor preocupación de la compañía es…”; “sobre el particular…”; quisiera agregar que…”. Algunas de estas frases puede ayudarle a evadir un tema que no quiere tratar, como por ejemplo: “su pregunta es muy interesante pero nos enfocamos en…”. Pero en la medida de lo posible evite utilizar recursos como el de de responder diciendo: “siguiente pregunta” o “sin comentarios”, que dejan la sensación de que algo se oculta.

Al finalizar una rueda de prensa, entregar un comunicado en el que se resuman los puntos principales que la empresa quería destacar, puede ser muy provechoso para el periodista y a la vez una buena estrategia para conseguir la publicación de las ideas clave que la empresa quiere destacar.

Recuerde que todo lo que diga, antes, durante y al final de la entrevista, podría ser publicado, por lo que debe ser cauteloso con lo que comenta e incluso con cualquier ademán que haga antes de que la rueda se inicie formalmente; los periodistas siempre están atentos a captar cualquier detalle que pueda convertirse en primicia y los micrófonos podrían estar abiertos y las cámaras filmando, justo en el momento que usted diga o haga algo desatinado.

Si ha planeado ofrecer una rueda de prensa, elija un lugar cómodo y adecuado para ello, en el que los periodistas puedan contar con la infraestructura necesaria para grabar imagen y sonido. Al definir la hora de la rueda, tenga en cuenta los cierres que tiene cada medio de comunicación, de modo que los periodistas puedan asistir y tengan tiempo suficiente para elaborar y transmitir sus notas. La rueda no debe durar más de 30 minutos y conviene que quien la ofrece aproveche los minutos previos a su iniciación, para romper el hielo, saludando y conversando informalmente con los periodistas.