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RESPONSABILIDAD SOCIAL Los árboles que reverdecerán al Valle del Cauca
miércoles, 1 de febrero de 2017
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LR

En Celsia venimos trabajando en diferentes acciones para la conservación del agua como recurso básico para generar energía limpia, no solo en las zonas de influencia de nuestros embalses, sino también en otras cuencas. Nuestro principal proyecto en este sentido es ReverdeC, un programa de restauración y protección de las cuencas hidrográficas del Valle del Cauca en el que sembraremos y cuidaremos 10 millones de árboles -principalmente nativos- en un periodo de 10 años. Esta iniciativa es de carácter voluntario y generará alrededor de 400 empleos directos. Con el programa buscamos una articulación de muchos actores para sumarnos a los esfuerzos que vienen desarrollando instituciones, gremios y organizaciones comunitarias. Es el caso de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC), nuestro principal aliado en este propósito, y otras entidades como Ministerio del Medio Ambiente, Gobernación del Valle, Fundación Admira la Vida, Dagma, Asocaña y su Fondo de Agua por la Vida y la Sostenibilidad, Comité de Cafeteros del Valle, Asociación de Usuarios de Cuencas, con la operación de ConTreeBute. 

ReverdeC es un sueño que también compartimos con las comunidades que realizan las siembras, aislamientos y mantenimientos en las zonas reforestadas. Hugo German Largo, del municipio de Primavera, cuenta lo que ha significado el programa: “en este momento tenemos una arborización en perfectas condiciones. La calidad del agua ha mejorado y el ganado ya no entra a los terrenos cerrados. Los ganaderos nos han ido cediendo sus terrenos para cuidarlos, aislarlos y sembrar árboles. Ha sido maravilloso”.

En 2016  logramos recuperar más de 785 hectáreas, aislar 83,1 kms para protección y sembrar más de 562.000 árboles en 16 municipios del Valle del Cauca. Las siembras se han realizado con diferentes herramientas de manejo del paisaje según la necesidad de cada uno de los predios.  Es el caso de los kits de sostenibilidad, un paquete de 2 kilos de semillas de pan coger y 250 árboles por hectárea que se entrega a pequeños propietarios, combinando especies frutales y forestales. Además de cumplirse con el objetivo de la conservación ambiental, se beneficia a cada familia con especies que pueden servir para su consumo y para una posible comercialización. No se trata solamente de sembrar y cuidar los árboles, sino de cultivar conciencia ambiental: hemos logrado sensibilizar a 930 niños a través del programa Verde Vivo de Fundación Celsia, capacitar a 480 campesinos de la región y convocar a 338 voluntarios que han participado en las siembras. 

Sabemos que sembrar un millón de árboles anuales junto con la comunidad, significa habilitar alternativas para restaurar las cuencas hidrográficas, y también preservar y fomentar la vida de miles de especies de flora y fauna, un compromiso con la biodiversidad que debería ser de todos los colombianos.