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INDUSTRIA “Las comunidades y el sector privado deben tener un territorio común”
jueves, 14 de septiembre de 2017

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible deberían marcar la agenda global a 2030, según Momo Mahadav, presidente de Maala.

Andrés Octavio Cardona - acardona@larepublica.com.co

El compromiso por reducir la tasa de pobreza que en América Latina y el Caribe se ha elevado hasta 29,2%, de acuerdo con los últimos registros de la Cepal, ha provocado que en Colombia y la región el trabajo en materia de responsabilidad social empresarial haya avanzado pero con retos importantes en el marco de los Objetivos de Desarrollo sostenible (ODS) proyectados a 2030. LR habló con Momo Mahadav, presidente de Maala, principal promotor de la RSE y la buena ciudadanía corporativa en Israel y uno de los expertos en este campo a nivel global, sobre la actualidad y la consolidación de esta área en el ámbito local.

¿Cómo observa el avance en los ODS y qué se requiere para progresar en estas metas?
Creo que en general los ODS tienen una visión y un objetivo, y sobre todo, una combinación de los dos: una visión muy amplia con un objetivo muy específico. Esto ha sido algo que en general ha impulsado al sector privado a aportar soluciones, pues para eso existen las empresas. Considero que muchas soluciones que tenemos para distintos problemas en la vida provienen de las empresas.

¿Qué diferencias hay en materia de RSE en un país como Israel y uno como Colombia?
Si tomamos a Israel como ejemplo, nosotros empezamos a trabajar en 1998, así que puede que tengamos algunas ventajas en términos de experiencia comparados con Colombia en este campo. Sin embargo, estoy impresionado por el compromiso, el involucramiento y por la cantidad de temas que abordan las empresas locales. Además, por el hecho de que existan índices de sostenibilidad como el de la Bolsa de Valores de Lima que es impresionante a nivel regional.

¿De qué manera pueden las empresas innovar en materia de RSE en la actualidad?
Creo que es interesante fijarse en los sectores en los que existe un vínculo entre los desafíos de su modelo de negocio y la sostenibilidad. Por ejemplo, la industria alimenticia está atravesando este reto, ya que la gente está intentando comer menos y comer más saludable. Las compañías han empezado a trabajar en ello y las empresas visionarias se han dado cuenta de que esto está vinculado a la sostenibilidad, pero que el verdadero impulso viene de una necesidad de negocio y eso se convierte en un impulso.

En Colombia están teniendo auge las consultas populares, ¿cómo encontrar un equilibrio entre las peticiones de las comunidades y el sector privado?
Este es un proceso necesario que requiere de mucha administración y negociación, y que requiere identificar los intereses de ambas partes, que entiendan que pueden ganar de un trabajo común pero que también pueden perder si insisten en no trabajar el uno con el otro. Deben encontrar un territorio común y ser muy metódicos y cuidadosos para que ambas partes se puedan adaptar.

¿Cuáles son las principales diferencias en materia de RSE en los países desarrollados y los que no lo son?
Hace unos años veíamos que los países en desarrollo trabajaban sobre todo en los desafíos sociales, la justicia social, la salud y el bienestar de los empleados y las comunidades, etc. Mientras, los países desarrollados estaban más centrados en el cambio climático y los derechos humanos en términos del compromiso con los que estaban en vía de desarrollo. Hoy en día, se están centrando en los problemas globales como las brechas sociales y la inclusión social. En este sentido creo que se están encontrando los temas.

¿Se alcanzarán los ODS marcados para 2030?
Si miramos la agenda de sostenibilidad de aquí a 15 años va a ser otra cosa y va a ser algo nuevo. Si miramos lo qué ha avanzado y lo qué hemos logrado veremos grandes progresos.