MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
La economía circular no solo es una estrategia ambiental, sino también un modelo empresarial rentable, escalable y generador de valor compartido para todos los actores de la cadena productiva
En Colombia solemos pensar que la sostenibilidad solo tiene que ver con el medioambiente o la responsabilidad social. Pocas veces la asociamos con resultados financieros o con la capacidad de transformar un modelo de negocio tradicional en uno más eficiente y competitivo. Sin embargo, durante 25 años de trayectoria, en Subastas y Comercio hemos demostrado que la economía circular no solo es una estrategia ambiental, sino también un modelo empresarial rentable, escalable y generador de valor compartido para todos los actores de la cadena productiva.
Cuando creé la compañía, lo hice con el propósito de conectar a las empresas que poseen activos en desuso -vehículos, maquinaria, equipos industriales, materiales metálicos o mobiliario corporativo- con nuevos compradores que los reincorporan al ciclo productivo. De esta manera, evitamos que estos artículos terminen como residuos y les damos una segunda vida útil dentro de la industria o el comercio.
Sin conocer entonces el concepto de “economía circular”, inicié este camino convencida de que la sostenibilidad podía ser sinónimo de rentabilidad. Con el tiempo, comprobamos que ese principio era cierto: hoy, gracias a nuestro modelo, miles de pymes y comerciantes acceden a activos de calidad, a precios justos y con procedencia confiable, lo que les permite fortalecer su competitividad y acceder a recursos que antes estaban fuera de su alcance. Así, cada transacción se convierte en una oportunidad para dinamizar la economía local y democratizar el acceso a bienes productivos.
Cada activo pasa por un proceso técnico de evaluación y valorización antes de salir a subasta, donde se determina un precio base justo y competitivo. A partir de allí, los oferentes pujan por el bien que necesitan, reduciendo el desperdicio y extendiendo su vida útil. Es, en esencia, economía circular aplicada de forma tangible, medible y rentable, con beneficios que trascienden lo puramente comercial.
Desde un inicio supe que el enfoque de la empresa debía ir más allá de lo económico. Nuestros objetivos se construyen sobre tres pilares fundamentales: el balance financiero, social y ambiental. Solo al integrar estos tres componentes es posible fortalecer la rentabilidad de manera sostenible, generar empleo digno, promover la reutilización de recursos y reducir la huella ambiental. Este equilibrio es lo que garantiza que el crecimiento sea real, duradero y con sentido.
Aunque en el mercado aún persisten prejuicios frente a lo usado, los resultados hablan por sí solos. Con nuestra herramienta Huella SubastaLover, una calculadora ambiental propia, medimos el impacto positivo de cada subasta: cuánto CO₂ se evita emitir y cuánta agua se ahorra frente a la fabricación de un producto nuevo.
Solo en 2024 evitamos más de 450 toneladas de CO₂ y ahorramos cerca de 1,2 millones de litros de agua. Cifras que confirman que la reutilización industrial no solo es posible, sino que tiene efectos ambientales y económicos reales.
Además del impacto ecológico, este modelo ofrece ventajas financieras concretas: permite a las empresas recuperar liquidez rápidamente mediante la venta de activos en desuso, combinando viabilidad operativa, eficiencia y rentabilidad.
Así, demostramos que la sostenibilidad no es un costo, sino una nueva forma de hacer empresa que impulsa el crecimiento y deja una huella positiva en el entorno.
Y esto apenas comienza. Para 2026, uno de nuestros grandes retos es escalar nuestro modelo de economía circular a nivel internacional, fortaleciendo alianzas estratégicas y consolidando la Fundación SubastaLover como un motor de educación y transformación cultural hacia la sostenibilidad.
Porque al final, la verdadera sostenibilidad no está en producir más, sino en aprovechar mejor lo que ya tenemos.
Organizaciones públicas y privadas coordinan la recolección de alimentos, insumos y medicamentos ante la emergencia invernal