miércoles, 19 de junio de 2013
  • Agregue a sus temas de interés

Camilo Giraldo Gallo - cgiraldo@larepublica.com.co

Algunas comunidades de resguardos tikunas y cocamas sueñan con volverse exportadoras.

Desde hace dos años se han dado cuenta de que, sin necesidad de talar los bosques del Amazonas, pueden generar ingresos importantes a través de la siembra de plantas de plátano, yuca, arazá, copoazú, guanábana, cacao, entre otros. El trabajo ha sido encabezado por Green Hope, una fundación liderada por el colombo-japonés Hirofumi Chan Shigematsu, un diseñador gráfico de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, que en 2007 se enamoró de esa región y ha luchado por detener la deforestación del llamado ‘pulmón del mundo’.

En 2010 Chan conoció a Maïkov Dumas, un francés ingeniero en agrodesarrollo internacional y líder de la organización ForestEver, quien se interesó en el proyecto del amazonas y se unió a través de aportes en experiencia y dinero.

“Él me dijo que le gustaba lo que yo hacía, que era muy parecido a mí y que tenía recursos obtenidos en Francia. Entonces me dijo que nos asociáramos porque yo era su entrada para el Amazonas colombiano. Yo le dije que sí, conseguí algunos recursos más y empezamos a trabajar por lo básico que es la deforestación indiscriminada que hay hoy en día que es bravísima, es tenaz”, dijo Chan.

El cambio de ingresos
Aunque el programa está solo en el tercer año de ejecución, ya ha mostrado beneficios para las comunidades en cuanto a productos que han reemplazado sus fuentes de ingresos. En la primera etapa iniciaron con la producción de yuca y plátano. Además tienen sembrados árboles frutales que se podrán empezar a cosechar a principios de 2014.

En un comienzo estos productos se utilizan en la propia comunidad para lograr su autosostenibilidad alimentaria. Pero ya se está trabajando en la fabricación de pulpa de fruta. Para esto se están haciendo capacitaciones en alianza con el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), en las que madres cabeza de familia de las comunidades indígenas aprenden los procesos de producción y el manejo de centros de acopio. Lo que se espera es poder empezar a distribuir al interior del país y en algunos años buscarán llevarlo al exterior.

“Todos están muy animados, porque ahora ven un futuro más promisorio, más positivo, poder ser dueños de sus empresas. Las otras comunidades han visto que esto ha funcionado y nos dicen que ellos quieren, pero aunque quisiéramos atenderlos a todos de una los recursos no son suficientes. En este momento estamos con tres comunidades y esperamos a final de año estar listos para empezar con la cuarta”, afirmó el director de Green Hope.

Los apoyos que han encontrado
La tarea de rescatar los bosques del Amazonas es gigante y así mismo los recursos en especie y en dinero que se necesitan para realizar la labor. Según relata Chan, la labor que realizan Green Hope y Forest Ever es pequeña frente a la magnitud del problema, pero quieren aportar para lograr un cambio. Sin embargo, la inversión anual en el proyecto es una cifra millonaria: cerca de $500 millones.

Hasta el momento ninguna empresa los está apoyando con estos recursos, pero algunas han hecho donaciones importantes con las que ha podido llevar a cabo los proyectos. Entre las que han brindado su apoyo están Easy Fly, Bancolombia, la Fundación Nukanti, Rainforest SOS, Eco Cert, entre otras.

Además, se está buscando el apoyo del Gobierno Nacional a través del Sena y la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional.

Proyectos en las ciudades
Green Hope también adelanta proyectos en Bogotá y en Leticia. En la capital del país trabaja en el barrio Cazucá, uno de los que tiene mayores niveles de pobreza en la ciudad. Allí han construido hogares infantiles para ayudar a rescatar niños de manos de la violencia. En este proyecto contaron con la ayuda del expresidente de Estados Unidos Bill Clinton y con empresas locales como Homecenter, Cemex, la Fundación Bavaria, entre otros.

En la capital de este departamento están realizando dos programas de reciclaje de basuras, en el que se está involucrando a la comunidad para mantener limpia la ciudad.

Cómo ayudar a reforestar la región
Aunque las donaciones de las empresas son parte importante para la operación de Green Hope, la fundación también recibe recursos por parte de las personas naturales. Allí se reciben dineros desde US$10 al año, monto con el que se puede sembrar y mantener un árbol durante todo este periodo. Además las empresas que hagan las donaciones tienen beneficios de exención de impuestos y Green Hope puede emitir un certificado de carbono neutro, con el que las compañías pueden mejorar su huella ambiental. Los contactos para la realización de este proceso se encuentran en la página web de la organización, www.greenhopecolombia.org.

Las opiniones

Hirofumi Chan Shigematsu
Director de Green Hope Colombia

“Las otras comunidades han visto que ha funcionado y nos llaman, pero aunque quisiéramos atenderlos a todos los recursos no son suficientes”.

Maïkov Dumas
Director de ForestEver

“Buscamos plantar más de 40.000 árboles en diferentes resguardos y comunidades indígenas, y evitar el deterioro cultural y tradicional”.