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ANALISTAS Paul Ryan, la mejor adquisición de Romney
miércoles, 19 de septiembre de 2012
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La mayor parte de la vida profesional del candidato presidencial Mitt Romney se enfocó en la consultoría estratégica a empresas, y principalmente en el liderazgo de Bain Capital, un fondo de inversión enfocado en comprar y vender compañías, y fusiones y adquisiciones. Pareciera que es este expertise el que usó para elegir su compañero de fórmula Paul Ryan.

Varias personalidades competían por ese lugar, todos con buenas razones políticas, geográficos y de diferentes capacidades para ocupar la posición de candidato a vicepresidente. Por ejemplo, estaba el Senador Marco Rubio, una creciente personalidad en el espacio republicano que se consolidó luego de su aplaudido discurso en la convención en Tampa. Muchos suponen que Rubio le traería el voto hispano, siempre del lado demócrata, y el estado de Florida, uno de los cinco o seis “swing states” claves en juego en esta elección.

También se habló de Rob Portman, ex budget director del presidente Bush y actual senador de Ohio, otro swing state importante. Portman es de la misma generación de Romney, y recibe mucho reconocimiento en su partido. La ex Secretaria de Estado Condoleezza Rice surgió como posible candidata también, además del ex gobernador de Minnesota, Tim Pawlenty.

Todos tenían sus ventajas y desventajas. Algunos contribuirían a lograr el voto en un territorio específico, otros acercaban una determinada minoría, unos aportaban historia, expertise. En contraste, la selección de Ryan dejó confundidos a muchos analistas. Pero pareciera que con esta decisión, Romney realizó la mejor adquisición de su vida, que tal vez lo conduzca a lo que él ha definido como el mayor sueño de su carrera, poder servir a Estados Unidos desde la Presidencia.

Romney adquirió en Ryan varios activos que él no tenía. En primer lugar, una clara ideología y visión republicana, que es tal vez lo que más le demandaba la base de su partido. Pero tal vez aun más importante, adquirió una visión sobre las reformas económicas que necesita el país.  Estados Unidos alcanzó los $16 trillones de deuda pública, más de un 100% de su GDP. Enfrenta un déficit de 8.6% de GDP - casi el mismo de España, que está en pleno crisis. En comparación, Grecia lleva un déficit de 9.1% y Italia un déficit de sólo 3.1%. El plan económico de Ryan, que viene promoviendo desde su presidencia del comité de presupuesto del Congreso, pareciera responder a la pregunta que mucho le hacían a Romney sobre cuál era su plan para Estados Unidos, y porque estaba corriendo de presidente. La adquisición de Ryan responde a ambas preguntas.

Con su candidato a Vicepresidente, Romney también ha comprado brillantez y juventud. Ryan es una de las promesas de su partido, votado representante de Wisconsin con solo 28 años, escalando muy rápidamente a posiciones de liderazgo e influencia, y con enorme llegada a los medios de comunicación de su país. Con la selección, Romney, de 65 años, atrajo a su equipo a la próxima generación. Pero también trajo experiencia de Washington. Ryan está hace 14 años en el Congreso, y por eso entiende como se mueve Washington, quienes son los operadores políticos relevantes, los lobbyistas, y think tanks de consulta. Tal conocimiento no es nada despreciable para un candidato presidencial que nunca vivió ni trabajó en Washington.

Pareciera también que la incorporación de Ryan le permitirá “adquirir” el voto católico, o al menos acercarse a un grupo que ha votado mayoritariamente por el partido demócrata (católicos votaron 50% por Gore en 2000 y 54% por Obama en 2008). Ryan es un católico de misa dominical, y dado los enfrentamientos que ha tenido la Administración Obama con la Iglesia, puede muy bien votar republicano.

Hasta ahora, pareciera que Romney ha tomado decisiones más como un empresario que un político, dejando de lado su propio protagonismo y ego. Ha decidido por alguien que en muchos sentidos es más querido que él en su partido, más respetado que él por los intelectuales conservadores, y más conocedor de él de la ciudad donde, si gana, vivirá los próximos 4 años. En este sentido, pese a los ataques políticos contra Bain Capital, puede ser que el instinto de prívate equity de Romney puede terminar siendo determinante en sus resultados en Noviembre.