Sobre las fotografías de Ruven Afanador la artista platica Ana Gonzáles plasmó un trabajo que reconoce y exalta la culturalidad indígena

Jonathan Toro - jtoro@larepublica.com.co

El arte ha sido sin duda alguna una de las herramientas más poderosas para contar la historia de Colombia y en esta oportunidad el fotógrafo Ruven Afanador (RA) y la artista Ana González (AG) se internaron en las profundidades desconocidas del país para hablarnos desde el arte sobre la vida y la historia de las comunidades que protegen el agua. Esto lo plasmaron en la obra Hijas del agua, que lanzaron la semana pasada.

¿Cómo inició la colaboración?

RA: Yo siempre había querido hacer un libro sobre Colombia. En uno de mis viajes María Clemencia de Santos me invitó a un recorrido que tenía planeado al Chiribiquete, al que también iba Ana. Conocernos de esta manera fue increíble porque sabíamos que ese viaje iba a ser toda una aventura. Mientras sobrevolamos el Chiribiquete le dije Ana por qué no colaboramos en algo, y ahí empezó todo, Una amistad entre los tres.

Ana, para su trabajo ¿qué significo conocer a Ruven en esta aventura?

AG: Era como un nuevo mundo que se abría porque yo venía de hacer un trabajo muy íntimo en mi taller y muy encerrada. Entonces empezar a viajar con Ruven por Colombia fue una nueva puerta que se le abrió a mi obra.
Hijas del agua es una nueva visión de nuestro territorio que todavía nos asombra y que estamos seguros que la gente que ve la obra tendrá la misma sensación nuestra cuando llegamos a todos estos lugares.

Esta obra nos sacó del taller y vi las cosas de otra manera. A mí Ruven me llevó a extremos que yo no conocía, cuando uno colabora con alguien esa persona lo empuja a uno a ver las cosas de otra manera.

RA: Esta obra es como el mismo viaje, a medida que nos internábamos en la selva se iban levantando capas de infinidad, entonces la intervención de Ana es la misma idea. Está el retrato original, y con Ana llega la evolución de esa idea, de todo lo que va encima que está conectado con la imagen y las características de cada etnia.

¿Por qué se llama Hijas del Agua?

AG: Buscamos muchos nombres para el proyecto, pero si había un lugar común de todas las comunidades era el agua. Primero es la protección del recurso, la mayoría de las etnias vive al lado de un río o hablan de los páramos en sus cosmogonías y su origen.

LOS CONTRASTES

  • María Clemencia de SantosPrimera Dama de la Nación 2010-2018

    “Ruven y Ana han sido mis compañeros de viaje con experiencias memorables. Con estas imágenes plasmaron la cultura de un país que hoy el mundo está admirando”.

AG: Este es un libro que nos habla de la protección del medio ambiente y es importante porque habla de los protectores de ese medio que son las etnias nacionales.

Hijas del Agua es la parte femenina que llevamos todos dentro. Es intuitivo, creativo y femenino, porque siempre vemos el pasado indígena con ojos de la conquista, que fue masculina, pero aquí vemos la parte sensual y erótica de la feminidad en las comunidades y sobre todo el rol de las mujeres como protectoras de las costumbres.