La cartera a cargo de Elisabeth Borne, ministra de Transición ecológica, está haciendo los análisis de cuál sería la mejor manera de implementar la medida

Lilian Mariño Espinosa - lmarino@larepublica.com.co

Ya son varias las voces de diferentes países los que han analizado que una vez se acaben las cuarentenas e inicien aislamientos menos estrictos y hasta que haya una vacuna la bicicleta debe analizarse como uno de los medios más efectivos y a la vez económicos para mantener el distanciamiento social.

El país que más recientemente se pronunció sobre el hecho fue Francia, que está estudiando cuáles serían las mejores maneras para implementar este medio como el principal de movilidad. Los estudios los adelanta Pierre Serne, ex vicepresidente de transportes de París, encargado por el Ministerio de Transición Ecológica.

Según cita Le Parisien, "todo el mundo coincide en que después de la epidemia habrá un rechazo colectivo a los transportes públicos. Si no se quiere coger metro, bus o coche para ir a trabajar por el miedo al contagio, habrá que poder moverse".

Los gremios en Colombia han analizado esta medida y señalan además que ante la necesidad de reactivar la economía, la bicicleta que solo representa el 6,6% del total de los viajes en la capital, se vuelve una de las mejores opciones de transporte, pues sus condiciones de uso dan mayor seguridad en cuanto a las distancias mínimas para protegerse del virus.

“La bicicleta tiene dos usos, deportivo y de transporte; en el segundo ayudaría mucho a evitar la propagación del virus porque gran parte de la fuerza laboral debe transportarse en sistema público y en estos se está más expuesto; además, si se maneja con las distancias requeridas, el riesgo será menor para quienes se transportan”, aseguró Carlos Ballesteros, gerente de Bike House.

También la medida se vuelve atractiva cuando se analizan los tiempos de desplazamientos, ya que según la encuesta de movilidad 2019 de la Alcaldía de Bogotá el tiempo promedio de recorrido en bicicleta es de 39 minutos, 13 minutos menos que el tiempo promedio en carro y cinco menos que en Sitp y Transmilenio, lo que indica que si bien se hacen trayectos largos, la diferencia de tiempo no es grande.