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Silvia Zapata, directora de ‘Colombia Canta y Encanta’, celebra un nuevo capítulo en la internacionalización del talento nacional con la presentación en el mítico Parque de Orlando
Silvia Zapata ha dedicado su vida a convertir la música en una herramienta de transformación social y cultural. Desde su liderazgo en la agrupación ‘Colombia Canta y Encanta’, ha impulsado un proyecto que hoy lleva a niños y jóvenes colombianos a escenarios internacionales muy destacados, mostrando lo mejor y más representativo de la música del país en tarimas de primer nivel.
Ahora celebra un nuevo capítulo en la internacionalización del talento nacional con el regreso del proyecto a uno de los escenarios más emblemáticos del mundo: Disney. Allí, en el mítico parque de Orlando, el próximo 18 de abril, 30 niños y jóvenes entre los 9 y 20 años llevarán la música andina colombiana, con bambucos y torbellinos, en una presentación que reafirma el trabajo artístico y formativo que la organización ha construido durante años.
La metodología de la maestra Silvia Zapata, enriquecida por su formación constante y experiencias como su participación en ‘La Voz Senior’, se centra en la emotividad y en el fortalecimiento de los vínculos familiares a través de la música. En ‘Colombia Canta y Encanta’, los padres no cumplen un papel pasivo, sino que hacen parte activa del proceso formativo, acompañando de cerca el desarrollo artístico de sus hijos y evidenciando cómo el arte transforma no solo a los niños, sino también la dinámica del hogar.
Bajo esta visión, la organización busca llevar la música tradicional colombiana a escenarios internacionales y, especialmente, a los connacionales que viven en el exterior, como una forma de mantener vivas sus raíces. Al mismo tiempo, promueve una filosofía inclusiva que garantiza el acceso a la formación artística mediante convocatorias abiertas, becas y subsidios. Para Zapata, la música trasciende lo académico: es una herramienta de vida que permite formar ciudadanos sensibles, empoderados y orgullosos de su identidad cultural. Ella, directora y fundadora de la escuela musical ‘Colombia Canta y Encanta’, habló con LR.
Significa ver reflejados 23 años de trabajo constante. No es casualidad que hoy estemos regresando por octava vez a Disney; es el resultado de un proceso que ha construido una trayectoria sólida, con 38 premios nacionales y ocho experiencias internacionales que respaldan lo que hacemos.
Llegar a Disney es consecuencia de un proceso serio y sostenido. Durante más de dos décadas hemos formado talento, hemos llevado nuestra música a países como México, España, Austria, Italia y Eslovenia, y eso ha abierto puertas para que hoy escenarios como este confíen en nuestro trabajo.
Tiene un impacto enorme, porque los jóvenes entienden que hacen parte de un proyecto con historia y logros reales, y más en este tipo de espacios. Saber que pertenecen a una institución con más de 23 años, con reconocimientos y giras internacionales, les da seguridad y los impulsa a soñar en grande.
Nuestro repertorio parte de nuestras raíces, pero lo trabajamos con una visión escénica muy cuidada. La experiencia acumulada en escenarios internacionales nos ha enseñado cómo hacer que el bambuco y el torbellino conecten con públicos diversos.
Claro que sí. Aunque ya contamos con ocho participaciones internacionales, Disney representa un punto muy alto en visibilidad. Es un hito que consolida un camino que venimos construyendo.
La preparación es constante y estructurada. Hoy más de 150 niños y jóvenes reciben formación permanente, y eso nos permite garantizar calidad artística. Además, trabajamos mucho en la sensibilidad y en el sentido de pertenencia.
La evolución ha sido enorme. Pasamos de ser 12 niños en una casa alquilada a convertirnos en una institución conectada con 10 escuelas y organizaciones culturales, con presencia internacional y un impacto que llega a cientos de familias.
Queremos mostrar un país lleno de sensibilidad y talento. Cada presentación es una oportunidad para decirle al mundo que Colombia tiene una riqueza cultural profunda y valiosa.
La reacción es muy positiva. Nuestra experiencia en diferentes países nos ha demostrado que, aunque no conozcan los ritmos, conectan con la emoción y la autenticidad que transmiten nuestros jóvenes.
Es fundamental. A través de la cultura hemos logrado posicionar una imagen distinta de Colombia, respaldada por logros concretos, procesos formativos y una trayectoria seria que hemos construido.
Ver el impacto real. Hoy no solo tenemos un grupo artístico, sino una comunidad: más de 150 estudiantes activos, más de 450 en encuentros rurales y 650 familias beneficiadas. Eso es lo más valioso.
Son el resultado de la constancia. Los 38 premios, las giras y reconocimientos como el Gran Premio Mono Núñez son importantes, pero lo más significativo es que validan un proceso que transforma vidas de sus integrantes y eso es lo más especial.
Lo hemos logrado a través de alianzas y compromiso social decidido entre muchos de los actores de este proceso. Gracias a convenios como el de Inspiración Comfama, hemos llegado a 2.200 niños, y junto con nuestras redes y programas, hemos construido un proyecto incluyente y de gran alcance.
La escuela musical ‘Colombia Canta y Encanta’ ha construido una trayectoria sólida que hoy se refleja en cifras contundentes que resaltan el gran trabajo que han hecho: 38 premios en festivales nacionales y ocho participaciones internacionales. A estos logros se suma el reconocimiento del Gran Premio Mono Núñez, que respaldan toda la calidad artística del proceso. Dentro de esta gira internacional que hará la escuela musical paisa, también se presentará en Miami y en Río de Janeiro, donde harán sendas presentaciones.
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