jueves, 13 de diciembre de 2012
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Ripe

Es la indumentaria masculina de noche por excelencia. Generalmente negro, el esmoquin es un comodín en el armario de cualquier hombre. Desde su origen apenas ha experimentado variaciones.

Los patrones más ajustados están en boga en la actualidad, dejando atrás las siluetas más holgadas y estilizando de esta manera las formas masculinas.

En cuanto a los tejidos, el terciopelo, sobre todo en las chaquetas, adquiere una gran relevancia. Este material da una pequeña variación al clasicismo más puro. Otra propuesta puntera dentro de las pocas modificaciones de este traje son las chaquetas cruzadas de doble faz: un juego de combinación de tejidos que la marca italiana Brunello Cucinelli presenta para este invierno con un claro predominio de los grises.

Es una interpretación innovadora que aúna clasicismo y modernidad.

Los colores protagonistas son el negro y el azul. La unión entre sí en la solapa de la chaqueta y en el ribete de los pantalones es un gran acierto de estilismo; una mezcla de tonalidades que aportan un toque de luz a esta vestimenta de por sí oscura.

La estricta etiqueta se deja a un lado y es posible la mezcla de este conjunto con prendas más urbanas. La combinación de las chaquetas de esmoquin con pantalones de cuadros logra una estética más sencilla y menos seria a un look predominantemente festivo. Ralph Lauren o Tommy Hilfiger presentan sus conjuntos apostando por un lujo nada estridente. Es una nueva forma de dress code, permitida en toda clase de eventos que precisen este tipo de formalidad.

La pajarita blanca triunfaba en los años 50 como complemento imprescindible del frac. Hoy es un elemento primordial junto a la negra, siendo las dos un ejemplo de la sofisticación más absoluta.

Podemos observar más allá de las pasarelas un gran colorido en este elemento, llevándonos a ver propuestas de una gran variedad en las tonalidades y los tejidos que crean un resultado más actual, aunque la seda sigue triunfando.

Su origen es masculino, pero se ha convertido en todo un clásico en las propuestas de las marcas internacionales para las mujeres, que comenzaron a utilizar el esmoquin gracias a la influencia de Yves Saint Laurent.

La opinión

Juan Camilo Palacios
Gerente de producto de Le Collezioni

“El esmoquin hace que las personas se reflejen a sí mismas. Le entrega a quien lo usa elegancia a la hora de asistir a una fiesta”.