El término 'pijama' proviene del persa 'paejama', que significa ‘prenda de pierna’

Tatiana Arango M. - tarango@larepublica.com.co

El término 'pijama' proviene del persa 'paejama', que significa ‘prenda de pierna’. En la época del Imperio Otomano este se usaba para referirse a la ropa de cama, compuesta por pantalón y camisa, que era utilizada para calentar el cuerpo durante las noches, ya que no existían sistemas de calefacción. En el mundo occidental, estas prendas se hicieron famosas en el siglo XV entre las clases altas, cuando los hombres y mujeres usaban un camisón hasta los pies con aplicaciones y ornamentos de lujo, que hacían que no fueran tan cómodos.

En el siglo XVIII los camisones para dormir de hombres y mujeres empezaron a ver diferencias entre ellos, gracias a que aparece el negligée femenino. Esta era una prenda ajustada en la cintura, fabricada en seda o brocados, con encajes, satines y terciopelos, que también se usaba para estar en casa. Para los hombres, la moda eran los banyans, los orígenes de las batas de baño o levantadoras. Estas eran prendas de cama para usar encima de las camisas y pantalones. Los banyans eran camisones amplios de algodón, seda o lino que se hicieron famosos gracias a su uso frecuente por intelectuales y filósofos, esto se evidencia en los retratos de personajes como Isaac Newton. La razón era la creencia de que las prendas holgadas como los banyans mejoraban las facultades de la mente.

Para el siglo XIX, las pijamas regresan a su origen, cuando contaban con dos piezas. Gracias a esto proporcionaban calor a las piernas, comodidad y un diseño más moderno. Además, para hacerlas accesibles a todas las clases sociales, se hacen más simples. Pero fue gracias a Coco Chanel que las pijamas se pusieron de moda, pues en 1918 creó la tendencia de ‘pijamas de playa’. Estas eran unas prendas holgadas que se usaban en los días de verano y que fueron consideradas escandalosas, pues daban pie a la confusión de género y recordaban a la ropa de alcoba. Pero Chanel fue aún más allá, pues en la década de 1920 decidió que los pantalones sueltos, estilo pijama, junto con una blusa o una camisa, eran mezcla de elegancia y comodidad. La importancia de esta tendencia fue tal que en el balneario de Juan-les-Pins, en la Costa Azul francesa, usar pijama era tan común que el lugar recibió el apodo de “Pyjamapolis”.