sábado, 25 de julio de 2020

Esta modalidad es la herramienta más conveniente para todos los comerciantes, sobre todo, en estos tiempos de pandemia

Francisco León

El mundo está atravesando por un proceso de transformación económica, social y tecnológica. Gracias a la Revolución Industrial 4.0, el mundo está cada vez más conectado y hacer negocios de una manera ágil y eficiente jamás había sido tan sencillo. Sin embargo, esta transformación también conlleva unos riesgos importantes, que no se pueden dejar de lado.

El e-commerce es la alternativa más conveniente para todos los comerciantes, sobre todo en estos tiempos de pandemia y confinamiento: desde las grandes empresas que buscan ampliar su base de clientes y promocionar sus productos a menor costo, hasta los emprendedores digitales que incursionan con entusiasmo y creatividad, por lo que la seguridad es un aspecto clave e imprescindible para la puesta en marcha de cualquier proyecto de compra o venta, debido a que la cyber-delincuencia no solo afecta la tranquilidad de los consumidores, sino especialmente la imagen y credibilidad de la empresa que decide ofrecer sus productos o servicios por internet.

Son múltiples las ventajas que tiene esta modalidad de compra: No hay límites geográficos por lo que permite vender en un territorio muy amplio (más allá de las fronteras) con una operación centralizada; llega a un mayor número de clientes: el auge y expansión de las web y las redes sociales permiten que las personas accedan a la información del producto, compartan sus experiencias y comparen precios; menores costos de operación y mantenimiento se traducen en el uso óptimo de los recursos; mayor confianza en las transacciones electrónicas, como resultado de las mejoras constantes en la seguridad en el comercio electrónico y múltiples opciones de pago: este es un aspecto clave en el desarrollo del comercio electrónico. Los compradores no se sienten limitados a usar una tarjeta de crédito u obligados a estar inscritos en un banco.

Gracias al confinamiento y a la nueva dinámica de compras, el comercio electrónico ha crecido de manera exponencial, haciéndole frente a las nuevas necesidades de los consumidores fortaleciendo varias líneas para estar a la altura del momento. Tecnología, servicio al cliente, infraestructura y seguridad son algunas de los sectores en los que hemos invertido para fortalecernos y así optimizar la experiencia de los comercios y de los usuarios, quienes están aprendiendo una nueva manera de consumo a través de lo digital.

Por lo anterior, la confianza del consumidor sigue creciendo, y también gracias a las acciones desarrolladas en transacciones y páginas web responsables, como la implementación de protocolos y el uso de servidores seguros con conexiones cifradas que protegen la información confidencial del usuario (operaciones bancarias, claves, etc.). En el comercio electrónico tener un sitio web bien diseñado, brindar información completa, clara y veraz sobre los productos o atender con prontitud y exactitud las inquietudes de las personas es tan importante como ofrecer métodos de pago seguros y confiables para vendedor y comprador, mejorando la experiencia del servicio y generando fidelización. En PayU contamos con un Módulo Antifraude, reconocido por ser un desarrollo in house que permite evaluar constantemente las reglas de monitoreo del procesamiento para mantener los niveles de fraude electrónico muy por debajo frente a las otras pasarelas.