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TRANSPORTE Menos plata, pero ¿más aeropuertos?
viernes, 14 de mayo de 2021

Muchos dicen que la planeación no es uno de los distintivos de la gestión pública en Colombia, a pesar de que es hasta un mandato legal. Aerocivil ha demostrado que esto no siempre ocurre

Eduardo Tovar

En 2019, Colombia fue uno de los cinco países del mundo con mayor crecimiento en el tráfico de pasajeros aéreos. Cuando se esperaba que este fenómeno continuara -y más aún, se acentuara- en 2020, la pandemia llegó y frenó dramáticamente la tendencia. Por ahora, los pronósticos de la industria calculan que para finales de 2022 se habrán recuperado los niveles de demanda anteriores al covid - 19. Muchos dicen que la planeación no es uno de los distintivos de la gestión pública en Colombia, a pesar de que es hasta un mandato legal. Aerocivil ha demostrado que esto no siempre ocurre. En efecto, la entidad responsable de la política aeronáutica nacional elaboró el “Plan Estratégico Aeronáutico 2030”, en el cual se establecen las estrategias y prioridades para dicho año (cuando se espera llegue a los 100 millones de pasajeros anuales). Si los pronósticos de la industria se cumplen, las metas de infraestructura trazadas allí son ineludibles, no obstante que -como es obvio- el esfuerzo ahora deba concentrarse en buscar la recuperación de la aviación.

Esto pone al país ante una retadora situación: mantener los niveles de inversión en infraestructura aeroportuaria de los últimos diez años, pero en medio de las actuales dificultades financieras. Las finanzas públicas, los recursos de inversión y la rentabilidad de la industria aérea serán afectados por los efectos de la pandemia en este año y los siguientes, y aun así el país debe atender grandes crecimientos en la demanda del transporte aéreo. Para esto la aerocivil cuenta con los recursos que vía la tasa aeroportuaria y derechos de pista le brindan los pocos aeropuertos superavitarios, Bogotá, Cartagena, Cali y Medellín.

Las decisiones que ha tomado el país en materia de inversión en aeropuertos, son el resultado de ejercicios de evaluación técnica y financiera. Sin embargo, la pandemia ha hecho más fuerte que nunca la necesidad de ser eficientes en el uso de los recursos, tanto públicos como privados. Por eso, los retos en materia de crecimiento de la infraestructura aeroportuaria hacen necesario buscar lecciones útiles, con base en los avances de los últimos años. Un tema que podría revisarse, es el relacionado con aeropuertos que, por su cercanía geográfica, potencialmente benefician a una misma demanda de pasajeros. Algunas veces, inclusive están en una misma ciudad.

Están en fase de evaluación varios proyectos que pueden ser objeto de análisis (aunque cada caso es diferente). Comenzando por Cartagena, capital del turismo que cuenta con un aeropuerto ubicado en un sitio cercano y conveniente, que además ha recibido inversiones y mejoras significativas. Más aún, todavía tiene buen potencial de expansión, pues podría atender hasta más del doble de los seis millones de pasajeros que alcanzó a movilizar en 2019, un número de pasajeros que no se verán antes de 2035. La ANI viene evaluando la construcción de un aeropuerto adicional, completamente nuevo. Vale la pena, entonces, revisar la pertinencia de esto. No olvidemos, además, la cercanía (menos de 100 kms.) a través de dos excelentes autopistas con el de Barranquilla, aeropuerto con una amplia capacidad de crecimiento en pasajeros. Así mismo, hay proyectos similares para Bogotá y el Eje Cafetero, que con la nueva coyuntura pueden ser revisados, recordando -eso sí- que cada caso es diferente.

En todo caso, ante la enorme presión financiera que tiene ahora el país, es conveniente evaluar la procedencia de construir nuevos aeropuertos en ciudades o zonas cuya infraestructura aeroportuaria ha sido intervenida (con notables mejoras) en los años recientes. Es posible que los retos que se avecinan puedan ser atendidos con estructuras ya existentes, a partir de esfuerzos más focalizados y económicos. El reto es beneficiar a más gente con menos recursos.

*Eduardo Tovar
Consultor