El plan del gobierno para la reactivación económica incluye una inversión de US$5.300 millones en los proyectos de quinta generación

Laura Vita Mesa - lvita@larepublica.com.co

Durante la novena edición de Colombia InsideOut, el director de Crédito Público del Ministerio de Hacienda, César Arias, dio a conocer el plan del Gobierno para la reactivación económica a través de los proyectos de infraestructura de quinta generación (5G), con una inversión de US$5.300 millones, equivalente a 1,67% del PIB.

“Se trata, sin duda, de un programa clave para la reactivación económica. Si se aumenta la inversión en infraestructura en 0,5% del PIB al año, el crecimiento económico se vería reflejado en 0,8 puntos porcentuales de forma anual. Dicho de otra manera, por cada peso invertido en el sector de infraestructura, se generarían $1,6 de actividad económica. Además, en materia de generación de empleo, apostar a las obras civiles redundaría en 159.000 nuevas plazas de trabajo al año, lo que significaría 1,6 millones de puestos directos y cerca de un millón indirectos al cabo de la siguiente década”, explicó Juan Martín Caicedo, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de Infraestructura, sobre las bondades del plan.

Este programa se implementará en dos olas. La primera, que tendrá una inversión estimada de $18,2 billones (US$4.830 millones), está compuesta por 12 proyectos, incluida la terminación de la Troncal del Magdalena, que se hará en dos tramos. Estos, de acuerdo con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), son: Accesos Cali-Palmira, Buga-Buenaventura, Accesos Norte Fase 2, la ALO Sur, la terminación del proyecto Ruta del Sol 2 (dos tramos), APP Río Magdalena, el Canal del Dique, tren La Dorada-Chiriguaná, ampliación del Aeropuerto de Cali y de Buenaventura, ampliación del Aeropuerto de Cartagena y construcción del Aeropuerto de Bayunca, en Cartagena.

Por su parte, la segunda ola tendrá una inversión aproximada de $30 billones (US$8.051 millones) y estará integrada por 11 proyectos, entre ellos algunos que habían sido anunciados inicialmente para la primera ola pero que no fueron incluidos, como El Dorado 1. Estos serán: Ampliación Sistema Aeroportuario de Bogotá, Pasto-Popayán, Santuario-Caño Alegre, César-Guajira, la terminación Ruta del Sol 1, Duitama-Cúcuta, Aguazul-Duitama, Ocaña-Cúcuta, Bucaramanga-Zipaquirá, Tunja-Moniquirá-Barbosa, Calarcá-La Paila y la Ampliación de la Calle 13 en Bogotá.

Como se evidencia en el listado de proyectos, una de las novedades de este programa, en comparación con sus predecesores, es “la incorporación multimodal de otros sistemas de infraestructura. Los anteriores estaban relacionados solo con temas viales y en la 5G vemos que se amplía la aplicación de estos contratos a otros modos de transporte: los fluviales, férreos y aeroportuarios”, apuntó Juan Diego Ortiz, gerente de proyectos de infraestructura de Kpmg Colombia.

LOS CONTRASTES

  • Daniel RodríguezSocio de CMS Rodríguez-Azuero

    Este programa impone retos institucionales significativos en términos de la gestión de este tipo de contratos sobre modos de transporte que no habían sido priorizados

  • Juan Martín CaicedoPresidente de la CCI

    Si se aumenta la inversión en infraestructura en 0,5% del PIB al año, el crecimiento económico se vería reflejado en 0,8 puntos porcentuales de forma anual

Este cambio, si bien es positivo en la medida que amplía las inversiones a sectores de la infraestructura que antes no estaban contemplados, “impone retos institucionales significativos al Gobierno, especialmente a la ANI, en términos de la gestión de este tipo de contratos sobre modos de transporte que hasta el momento no habían sido priorizados. Y a pesar de mucha de la experiencia ganada por el país, las entidades públicas responsables y el mercado sin duda enriquecerá mucho el proceso, no toda esta experiencia en materia de asociaciones público-privadas es trasladable ni aplicable a otros tipos de infraestructura”, advirtió Daniel Rodríguez, socio del área de Contratación Estatal en CMS Rodríguez-Azuero.

Los contratos de 5G, adicionalmente, incluyen otras novedades que buscan incorporar las lecciones aprendidas de los programas anteriores. Además de la inclusión de la Subcuenta de Obras Sociales y la Subcuenta de Cambio Climático en el patrimonio autónomo de los proyectos, estos contratos incluyen nuevos componentes y factores de ajustes en la fórmula de terminación de contratos, escenarios adicionales para eventos que pueden considerarse como fuerza mayor y cambios en la compensación por menor recaudo de peajes. Sin embargo, una de las novedades más relevantes de las 5G es la sustitución de la diferencia en el recaudo por la figura de soporte de ingresos, que “es un valor anual de ingresos mínimos que recibirá el Concesionario cada año durante la Etapa de Operación y Mantenimiento, si el recaudo durante ese año es menor al valor establecido inicialmente, lo que tendrá un impacto positivo en la bancabilidad de los proyectos”, señaló Rodríguez.

Todo esto se suma a que “uno de los principales puntos de mejora de estos contratos, en la forma conceptual como se concibieron estos proyectos, es que se definieron bajo el criterio de autosostenibilidad financiera, lo que podría facilitar la consecución de recursos y los cierres financieros de estas iniciativas, mejorando su financiación”, concluyó Ortiz.

Programa con enfoque social y ambiental

Una de las principales novedades de las 5G es que incorporan de manera explícita un enfoque de sostenibilidad ambiental y social en las zonas de influencia de los proyectos. Esto se ve reflejado en la inclusión de la Subcuenta de Obras Sociales y la Subcuenta de Cambio Climático en el patrimonio autónomo de los proyectos, cuantificada en aproximadamente 0,5% de la inversión total, con destinación a obras sociales solicitadas por las comunidades y la ejecución de programas para la adaptación y mitigación del cambio climático.