Tras la venta de las acciones, el empresario y magnate asumió una pérdida de entre US$7.000 millones a US$8.000 millones

Cronista - Buenos Aires

La industria aerocomercial no está, por ahora, en los planes del multimillonario Warren Buffet. La crisis que desató en coronavirus golpeó duramente al sector y, a raíz de esto, la empresa del "oráculo de Omaha" decidió desprenderse de toda su participación accionaria en las cuatro aerolíneas más importantes de Estados Unidos.

Pese a que Buffet se mostró optimista sobre la recuperación de la economía estadounidense, la caída de los mercados financieros durante este año causó pérdidas de casi US$50.000 millones en el primer trimestre del año para su conglomerado Berkshire Hathaway Inc.

En el mismo período del año anterior, la firma arrojó un beneficio neto de US$21.661 millones.

El desplome de 95% en la demanda del tráfico aéreo por las restricciones afectó en las acciones de las aerolíneas, de las que el holding, según su reporte anual, poseía a finales de 2019 una participación de 11% en Delta Airlines, de 10% de American Airlines Co, alrededor de un 10% de Southwest Airlines Co y 9% de United Airlines.

El retiro del negocio aéreo se debe a la mala perspectiva para este año en la industria que, según datos de la Agencia Internacional de Transporte Aéreo (Iata), podrían perder hasta US$40.000 millones.

"Tomamos esa decisión en términos del negocio de las aerolíneas. Sacamos dinero del negocio básicamente con una pérdida sustancial. No financiaremos una compañía que pensamos que va a consumir dinero en el futuro", dijo el empresario, que aseguró que Berkshire invirtió entre US$7.000  millones a US$8.000 millones en las compañías del sector.

Por su parte, el presidente de EE.UU, Donald Trump, dispuso a mediados de abril un rescate de US$25.000 millones para las aerolíneas norteamericanas, con el objetivo de compensar la abrupta caída de los ingresos y mantener la liquidez necesaria para sostener la viabilidad de las compañías durante la crisis.