MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Los operarios concluyeron que "lamentablemente" la propuesta insiste en no considerar demandas referidas a salud, retiros e igualdad
Los tres mayores gremios de la mina Chuquicamata en Chile llamaron a sus socios a rechazar la oferta de contrato presentada días atrás por la estatal Codelco -la mayor productora mundial de cobre- y que será sometida a votación el sábado.
En una asamblea que culminó tarde en la noche el miércoles, las directivas sindicales presentaron la oferta y los operarios concluyeron que "lamentablemente" la propuesta insiste en no considerar demandas referidas a salud, retiros e igualdad.
"El motivo de este masivo rechazo se sustenta en la irresponsable respuesta entregada por Codelco", dijeron las agrupaciones sindicales en un comunicado.
Sin embargo, los sindicatos 1, 2 y 3 convocaron a una votación secreta en urna el sábado, según establece la ley.
Codelco presentó una propuesta que mantiene beneficios, como bonos y préstamo blando, por unos US$20.000 por trabajador aunque ajustó aspectos sociales, incluyendo el plan de retiro.
La empresa y los trabajadores lucen alejados de una posición de consenso que permita un rápido fin a la huelga en la centenaria mina, que está en medio de una multimillonaria transformación y enfrenta desafíos de producción para los próximos años.
Si la votación secreta del fin de semana ratifica el rechazo a la oferta, la empresa puede presentar una nueva propuesta en cinco días.
La incertidumbre por el suministro de "Chuqui" ha contribuido a fortalecer el precio del cobre en el mercado internacional, que ganaba más de 1% cerca de mediodía de la sesión en Londres.
Con un valor de mercado superior a US$5 billones, se espera que los resultados de Nvidia definan de manera decisiva el ánimo de los inversores
Airbus ya ha suavizado sus planes de reducir el teletrabajo tras las protestas de julio, permitiendo al personal seguir trabajando desde casa
Biden prohibió perforaciones de petróleo y gas en alta mar en gran parte de las costas de EE. UU. antes de que Trump asumiera la presidencia