Poco más de tres semanas antes de que Reino Unido concluya su viaje de salida del bloque, Johnson se reunirá con la directora de la Comisión Europea

Reuters

El primer ministro Boris Johnson dijo el martes que puede haber un momento en el que Reino Unido deba poner fin a las conversaciones comerciales posteriores al Brexit, un día después de acordar reunirse con la jefa de la Comisión Europea en un último intento por romper el estancamiento.

Poco más de tres semanas antes de que Reino Unido concluya su viaje de salida del bloque, Johnson se reunirá con la directora de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en los próximos días, luego de que los negociadores no lograran cerrar sus diferencias en las conversaciones.

Ambas partes han pedido a la otra que se comprometa a llegar a un acuerdo, pero eso no ha ocurrido. El martes, Reino Unido reiteró sus "líneas rojas" en las conversaciones, al igual que Francia, que ha adoptado una posición particularmente dura entre los miembros de la UE.

Una fuente de alto rango del gobierno británico dijo que existían "todas las posibilidades de que no lleguemos allí"; el ministro francés de Asuntos Europeos, Clement Beaune, dijo que París se opondría a cualquier acuerdo que "sacrifique" a sus pescadores.

Desde que Reino Unido abandonó la Unión Europea en enero, las dos partes han estado estancadas, lo que plantea la posibilidad de lo que muchas empresas describen como un escenario de pesadilla: que no haya acuerdo para gestionar el billón de dólares en comercio anual entre las partes.

Cuando se le preguntó si intentaría lograr un trato justo, Johnson dijo a periodistas: "Sí, por supuesto".

"Siempre tenemos esperanzas, pero sabes que puede llegar un momento en el que tengamos que reconocer que es hora de dibujar topones y es así como es", declaró Johnson, usando un término de críquet para el final del juego.

"Prosperaremos enormemente bajo cualquier versión y si tenemos que optar por una solución australiana, eso también está bien", agregó. Australia no tiene un acuerdo de libre comercio con la UE, lo que significa que la mayor parte de su comercio se realiza en los términos de la Organización Mundial del Comercio.