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La reducción pasará a 7,7 millones de barriles diarios de julio a diciembre, luego a 5,8 mbd desde enero de 2021 hasta abril de 2022

El Economista - Ciudad de México

Los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) propusieron a sus aliados el sábado mantener la drástica reducción de su producción puesta en marcha para contrarrestar los efectos de la pandemia del covid-19.

Los 13 miembros del cártel decidieron prolongar durante todo el mes de julio los recortes vigentes desde abril, informó el actual presidente del grupo, el ministro de Energía argelino, Mohamed Arkab, a la AFP.

Los aliados de la Opep en esta cruzada para mantener los precios a flote tenían previsto unirse a la reunión, realizada por videoconferencia, para dar su opinión al respecto de esta propuesta.

Entre los países participantes en ese formato ampliado, conocido como Opep+, están productores como Rusia o México.

El arma habitual

El arma habitual del cartel, cerrar el grifo para sostener los precios, fue utilizada este año con un vigor que marca un hito.

Tras un acuerdo alcanzado el 12 de abril, los países de la Opep y sus aliados decidieron retirar del mercado, del 1 de mayo a finales de junio, 9,7 millones de barriles diarios (mbd), es decir, alrededor de 10% de la oferta mundial antes de la crisis, para enfrentar una caída de la demanda sin precedentes agravada por la pandemia.

Según el acuerdo, esta medida se irá suavizando a partir de julio y la reducción pasará a 7,7 mbd de julio a diciembre, luego a 5,8 mbd desde enero de 2021 hasta abril de 2022.

“Parece muy probable (que la Opep+) prolongue un mes más las reducciones actuales de mayo-junio”, había pronosticado Bjornar Tonhaugen, analista en Rystad Energy.

LOS CONTRASTES

  • Carlos Alberto Leal NiñoPresidente JD Acipet

    “El crudo seguirá marcado por la volatilidad. A medida de que se retorne a la normalidad, la demanda estará cerca de 100 millones de barriles al día”.

Algunos analistas y observadores apuestan por una prórroga más larga, hasta después del verano o incluso hasta final de año.

Aunque en muchas partes del mundo está en marcha, el desconfinamiento no ha hecho que el consumo de crudo vuelva a su nivel anterior a la crisis, que ya era inferior a la oferta en ese momento.

Complicar los esfuerzos

Como ocurre a menudo, las negociaciones se auguran complicadas entre Rusia y Arabia Saudita, los dos pesos pesados del grupo, que incluso desencadenaron una corta pero intensa guerra de precios tras el fracaso de las negociaciones anteriores a principios de marzo.

La conformidad entre los compromisos asumidos por los países y su aplicación podría ser el principal escollo: este tema espinoso “complica los esfuerzos” de todo el grupo, según Al Stanton, analista de RBC.

Según los cálculos del proveedor de datos Kpler, el cártel ampliado redujo su producción alrededor de 8,6 mbd en mayo, es decir, 11% menos que el volumen previsto. Irak y Nigeria están en el punto de mira pero los nigerianos abrieron la puerta el sábado a una compensación en julio, agosto y septiembre del excedente producido desde principios de mayo. Por su parte México descartó el viernes cualquier nuevo recorte de su producción.

“No podríamos ajustar más nuestra producción”, señaló el presidente Andrés Manuel López Obrador, y criticó sin nombrarlos a los países que “no han cumplido cabalmente” sus compromisos. Pese a esta posición, el gobierno mexicano dijo que permanece abierto al diálogo con las potencias petroleras del mundo y ratificó su compromiso con un acuerdo alcanzado en abril.

A pesar de esas dudas, la política de la Opep ha mostrado su eficacia ya que los precios subieron a principios de junio a alrededor de US$40 el barril de petróleo de referencia estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), y su equivalente europeo, el Brent del mar del Norte.

Los precios habían alcanzado su punto más bajo histórico alrededor del 20 de abril, cruzando el umbral de US$15 para el Brent y pasando incluso en negativo para el WTI.