El anuncio fue hecho por el presidente Alberto Fernández, en un nuevo esfuerzo para incentivar el desarrollo de Vaca Muerta

Bloomberg

El presidente argentino, Alberto Fernández, otorgará un alza de precio de 85% a los productores de energía en un nuevo esfuerzo para incentivar el desarrollo del segundo campo de gas de esquisto más grande del mundo.

"Este plan significa más trabajo, y la generación del gas que la Argentina necesita para vivir y producir", dijo Fernández desde el campo Vaca Muerta, donde anunció este jueves un programa de tres años para atraer inversiones por US$ 5.000 millones. "Significa dejar de pensar en importar gas".

Un exceso de gas en todo el mundo, junto con una recesión y estrictas medidas de confinamiento para combatir el Covid-19 en Argentina, ha hecho que los precios del combustible se desplomen y que las actividades de perforación prácticamente se detengan. El gobierno espera gastar un estimado de US$ 1.500 millones en subsidios el próximo año bajo el nuevo precio máximo de US$ 3,70 por millón de unidades térmicas británicas (BTU), según el secretario de Energía, Darío Martínez.

Los precios locales se encuentran actualmente entre US$ 2 y US$ 2,50, que está por debajo de los niveles de equilibrio en algunas áreas. Las firmas de perforación en Argentina, como la estatal YPF, se han centrado en el petróleo y en encontrar formas de almacenar gas bajo tierra debido al desplome.

Lo que está en juego para Argentina es su balanza comercial energética, que fue el talón de Aquiles del partido de Fernández durante su último período a cargo, de 2011 a 2015, cuando las congelaciones de precios provocaron reducciones en la producción y una mayor dependencia del gas importado. Ahora, cuando las reservas de dólares del banco central están cayendo a mínimos de cuatro años —lo que agrega presión al peso—, el Gobierno intenta ayudar estimulando las exportaciones y reduciendo las importaciones.

Sin el subsidio, la expectativa era que Argentina aumentara las compras de gas natural licuado para prepararse para el invierno entre mayo y agosto.