El terremoto desencadenado en los mercados financieros a raíz del coronavirus alcanza dimensiones inéditas incluso durante la crisis financiera

Diario Expansión - Madrid

La volatilidad alcanza dimensiones inéditas en los mercados. Si ayer el desplome fue el mayor de la historia en el Ibex, hoy el bandazo alcista del índice alcanza incluso el 10%. En sus máximos intradía recupera los 7.000 puntos. Las promesas de nuevas y multimillonarias ayudas para frenar la crisis del coronavirus y las gangas que han dejado los últimos desplomes aceleran el resurgir de las compras en los mercados. Los bancos y Repsol toman aire en Bolsa.

El terremoto desencadenado en los mercados financieros a raíz del coronavirus alcanza dimensiones inéditas incluso durante la crisis financiera. Detrás de esta avalancha de órdenes de venta están también la automatización de la contratación y el largo ciclo alcista que acumulaban los mercados, en especial los estadounidenses, una situación que dejaba amplios márgenes para abandonar posiciones con plusvalías a pesar de los desplomes vividos. Esta misma semana Goldman Sachs apuntó en pleno desplome que "el ciclo alcista en el S&P 500 acabará pronto".

La duda después del descalabro histórico de ayer radica en dónde encontrarán suelo los mercados financieros. Los principales índices a uno y otro lado del Atlántico acumulan caídas más propias de un año completo que de un único mes. El índice S&P 500, al cierre de ayer, ha perdido un 27% desde sus récords del 19 de febrero. En Europa, el índice EuroStoxx50 cae un 34% desde los máximos del 20 de febrero, y el Ibex se desploma un 36% desde los máximos alcanzados el 19 de febrero.

La oleada bajista ha tenido continuidad esta mañana en la renta variable de Asia. El Nikkei ha sufrido un descalabro adicional del 6%, mientras que la Bolsa de Shanghai, más resistente a las caídas en las últimas jornadas gracias a la contención del coronavirus en China, ha moderado las bajadas al 1,2%.

Wall Street, después de cerrar ayer con su mayor caída en 30 años, traslada hoy referencias mucho más alentadoras. Los futuros cotizan con subidas próximas al 5%. El Gobierno de Donald Turmp, con el apoyo incluso de los Demócratas, ultima el lanzamiento de medidas millonarias para paliar la crisis del coronavirus. A la espera de nuevos estímulos, los mercados reciben con alivio los 1,5 billones de dólares que inyectará la Reserva Federal como respuesta a la crisis desatada por el coronavirus.

Los inversores también cortan el desplome en Europa, a medida que los gobiernos ultiman el lanzamiento de decenas de miles de millones de euros en ayudas. La Bolsa española gira drásticamente al alza. El rebote se acelera, y las 'gangas' que ha dejado el desplome anima a los inversores a tomar posiciones tras el huracán bajista de las últimas jornadas. La respuesta de la CNMV ha sido prohibir las ventas a corto. El Ibex, hundido un 36% en tres semanas, contiene su desplome desde los 6.390 puntos con los que cerró ayer. El rebote se dispara por momentos al 10%, y permite tocar máximos intradía por encima de los 7.000 puntos, lejos aún de los 7.436 puntos con los que cerró el pasado miércoles, antes de la debacle de ayer.

Las compras se generalizan en todos los sectores. El bancario, uno de los más castigados ayer al no encontrar el alivio esperado en las medidas del BCE, pone freno a su sangría bajista. Las subidas llegan a rozar el 10% en CaixaBank, Sabadell y BBVA. Bankinter intenta afianzarse por encima de los 4 euros por acción, y Bankia busca salvar el umbral del euro por acción.

La tregua alcanza a los valores ligados al turismo, los primeros señalados desde el estallido de la crisis del coronavirus. La aerolínea IAG remonta el vuelo en Bolsa tras rozar el 50% de pérdida sólo en lo que va de año. Aena y Meliá logran también el rebote, al igual que Amadeus, a pesar de sufrir la rebaja de valoración de Credit Suisse, hasta los 48,63 euros por acción.

Uno de los valores que despierta mayor expectación en la jornada de hoy es PharmaMar, desinflada un 50% en el último mes. Su cotización gira drásticamente al alza. De hecho, la biofarmacéutica se ha mantenido bloqueada en Bolsa durante tres horas en medio de la avalancha de órdenes de compra que recibe como respuesta a los primeros resultados "positivos" sobre la posible efectividad de uno de sus fármacos, Aplidin, para tratar el coronavirus. Las subidas en la sesión de hoy han llegado a alcanzar el 80%.

El resto de Bolsas europeas consigue también contener la espiral bajista de las últimas jornadas. El Mib italiano, el más castigado ayer con un batacazo final del 16,9%, destaca hoy al frente de los avances, con ganancias de hasta el 14%. El Ftse británico también sobresale en el rebote. La remontada del petróleo y el hecho de que Reino Unido sea el único país europeo que se ha librado del veto aéreo decretado por EEUU ayudan a reactivar las compras en la Bolsa de Londres.

Bancos y aerolíneas respiran tras la debacle de ayer. La subida alcanza mayor magnitud en la cotización de Air France. Sus acciones se disparan hoy hasta un 20%. El rebote se acelera después de que el Gobierno francés haya asegurado que ayudará a todas las compañías participadas por el Estado. A título más individual destacan las subidas de la farmacéutica Roche al lograr una autorización por la vía de urgencia de la FDA estadounidense para su nuevo test de alta capacidad para detectar el coronavirus. En la Bolsa de Fráncfort las subidas más contundentes se las anota Wirecard. La empresa de servicios de pago se dispara cerca de un 20% después de que los auditores de KPMG no encontraran manipulación en sus cuentas.

La tregua en los mercados se extiende al precio del petróleo. El barril de Brent vuelve a alejarse de los mínimos de 31 dólares que registró en su derrumbe histórico del lunes. En su remontada alcanza los 35 dólares. El barril tipo West Texas, de referencia en EEUU, recupera los 33 dólares.

La menor aversión al riesgo frena la búsqueda de refugio en el dólar. La divisa estadounidense cede terreno, después también de la inyección masiva, de 1,5 billones de dólares, lanzada por la Fed. El euro recupera por momentos los 1,12 dólares, y la libra cotiza en el entorno de los 1,26 dólares.

En los brotes de pánico inversor de las últimas jornadas sólo la deuda 'más segura' de la eurozona ha convencido a los inversores como activo refugio. Las primas de riesgo se reducen, debido a que el interés del bund alemán se repliega al borde del -0,60%. La rentabilidad del bono español frena su escalada en el entorno del 0,60%, de forma que la prima de riesgo se modera desde los 130 hasta los 120 puntos básicos.

Una situación especialmente significativa en los mercados durante la semana en curso ha sido el freno que ha registrado la cotización del oro en pleno vendaval bajista de las Bolsas. El metal precioso, uno de los activos refugio por excelencia, se aleja de los máximos de 1.700 dólares que alcanzó el lunes, y toca mínimos en 1.551 dólares.