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Luis de Guindos, ministro de Economía español ha asegurado que los miembros de la Unión Europea han acercado posturas en torno a la unión bancaria europea y que espera que esta noche se pueda llegar a un acuerdo.

"Yo espero que lleguemos esta tarde a un acuerdo y que mañana el Consejo Europeo lo pueda refrendar [...]Es el mandato que tenemos de los jefes de Estado", ha asegurado De Guindos a su llegada al edificio Lex, en Bruselas, donde tiene lugar hoy la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la UE (Ecofin).

En los encuentros anteriores, las negociaciones se habían atascado en torno a una serie de puntos: las fechas de la unión bancaria (sobre todo cuándo debe entrar en vigor el supervisor financiero único), cuántos bancos debe supervisar directamente el BCE y el poder que deben tener en el supervisor financiero único los países de la UE que no forman parte del euro si deciden adherirse a la unión bancaria (Reino Unido y Suecia).

"Nos hemos acercado bastante en las cuestiones que estaban abiertas", ha asegurado De Guindos, que ha reconocido que quedan algunos asuntos por cerrar, como "el tamaño de los bancos a supervisar" y "las fechas de entrada en vigor".

En esta línea parece situarse también alemania. Una fuente oficial alemana ha asegurado a la agencia Reuters que Wolfgang Schaeuble, ministro de Economía germano, se ha mostrado "optimista" esta mañana sobre las posibilidades de alcanzar un acuerdo. "Esperamos grandes progresos y tal vez con un avance decisivo [en las negoaciaciones] [...]Hay algunas cuestiones por resolver por los ministros de Finanzas hoy, pero Alemania no se va a oponer a un acuerdo", habría afirmado al Gabinete de Gobierno.

Unión bancaria: cuándo

El Consejo Europeo encomendó a los ministros de Economía cerrar un marco legislativo antes de que acabe este año, para que el 1 de enero de 2013 pueda empezarse el trabajo operativo para el establecimiento del supervisor financiero único y el 1 de enero de 2014 el BCE ya supervise a todos los bancos que tenga encomendado supervisar.

Aunque parezca un tecnicismo, es un tema delicado, porque una vez que el supervisor financiero único esté funcionando de forma "efectiva", el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) podrá recapitalizar bancos directamente, lo que supone transferir el coste del saneamiento financiero de las entidades desde el contribuyente nacional al comunitario. En este asunto, las posturas están muy enfrentadas: Francia, España, el Consejo y la Comisión Europea quieren acelerar cuanto antes el trabajo, pero Alemania dice que no quiere precipitarse.

En este sentido, De Guindos ha asegurado hoy que "cuanto antes llegue la unión bancaria, mejor", pero "desde unas bases realistas, porque hay que supervisar muchos bancos en europa y son cuestiones delicadas". Además ha restado importancia a posibles retrasos: "Más allá de lo que son las fechas concretas es importante pasar el mensaje de que tenemos un plan. Seis meses antes o seis meses después es una cuestión menor".

Cuántos bancos hay que supervisar

De nuevo Alemania vuelve a ser aquí la nota discordante. Según las tesis alemanas no es realista que el BCE supervise directamente las 6.000 entidades financieras de la zona euro, aunque para ello se apoye en los bancos centrales nacionales. Por ello, prefiere un sistema en el que el BCE vigile directamente a las grandes entidades europeas y del resto se encarguen los supervisores nacionales. De este modo, las pequeñas cajas alemanas, asociadas históricamente a sus regiones (Landers) escaparían del control directo europeo.

Pero Francia y la Comisión quieren que todos los bancos caigan bajo el paraguas del BCE, ya que, argumentan, la crisis financiera ha demostrado que los bancos pequeños también pueden suponer grandes riesgos para el sistema.

La presidencia de turno de la UE, ostentada por Chipre en estos momentos, ha propuesto un plan de compromiso: que el BCE supervise directamente aquellos bancos con activos superiores a los 30.000 millones de euros, pero que tenga autoridad para hacerse cargo de otras entidades menores en el caso de que lo considere oportuno.

Voz y voto de los países de la UE que no forman parte del euro Uno de los problemas que atasca las negociaciones es el poder que van a tener los países que no forman parte del euro en el nuevo supervisor financiero único, ya que estas funciones van a recaer sobre el Banco Central Europeo (BCE), en cuyo consejo de Gobierno no tienen ni voz ni voto.