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ESTADOS UNIDOS Crisis energética en Estados Unidos deja a cuatro millones de ciudadanos en total oscuridad
lunes, 15 de febrero de 2021

Hogares y negocios, desde Dakota del Norte hasta Texas, se están quedando sin energía en medio de las temperaturas gélidas

Bloomberg

La crisis energética que paralizó al sistema eléctrico de Texas y elevó los precios de la energía a niveles récord se está profundizando con al menos cuatro millones de personas en el centro de Estados Unidos quedándose en completa oscuridad por turnos para evitar el colapso total de sus redes.

Hogares y negocios, desde Dakota del Norte hasta Texas, se están quedando sin energía en medio de temperaturas gélidas sin precedentes que han batido récords en cientos de lugares. Los administradores de la red no pueden decir con exactitud cuándo terminarán los apagones y el pronóstico de bajas temperaturas se mantiene hasta el miércoles.

Los centros médicos se están apresurando a administrar las vacunas antes de que estas se echen a perder. Los vuelos están en tierra. Más de un millón de barriles diarios de petróleo y 10.000 millones de pies cúbicos de producción de gas están apagados, en tanto que los oleoductos han declarado caso de fuerza mayor y las refinerías masivas detuvieron la producción de gasolina y diésel. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, aprobó una declaración de emergencia para Texas, y poniendo a disposición los recursos necesarios para enfrentar el problema.

“Podríamos permanecer en esta situación hasta el jueves”, dijo Lanny Nickell, director de operaciones de la agencia que gestiona la red eléctrica del suroeste de Estados Unidos que abarca 14 estados.

La ola de frío es solo el más reciente de una cadena de fenómenos meteorológicos extremos que han provocado la caída de las redes eléctricas y han trastornado los mercados energéticos a nivel mundial, desde Japón hasta Pakistán y Francia, en los últimos meses. Todos han hecho énfasis en cuán vulnerable se ha vuelto el mundo frente a un clima cada vez menos predecible a consecuencia del cambio climático y la situación ha provocado que se planteen algunas preguntas alrededor del impulso global para electrificar todo, desde el transporte hasta la calefacción y la refrigeración.

El lunes, más de 3,8 millones de hogares y negocios se quedaron sin electricidad en Texas, según los datos de cortes de servicios públicos compilados por Poweroutage.us. Otros 225.000 se encontraban en Kansas, Missouri, Arkansas, Louisiana y otros lugares.

En México, al menos 400.000 hogares y negocios se vieron afectados después de que la escasez de energía en Texas provocó fallas en cascada. Al medio día, alrededor de 60% de los afectados en México habían visto restaurada su energía, según el operador de red Cenace.

Si bien se pronostica que las temperaturas suban, el clima en el centro de Estados Unidos seguirá siendo esta semana extremadamente frío. Dallas, donde se pronosticó que el lunes por la noche se registraría un mínimo de 2 grados Fahrenheit (menos 17 grados Celsius), alcanzará el miércoles un máximo de 29 grados Fahrenheit, dijo el Servicio Meteorológico Nacional. Sin embargo, las temperaturas descenderán de nuevo a partir del jueves.

Las condiciones climáticas actuales son extremadamente raras, especialmente en Texas. En Houston, la ciudad más grande del estado, las carreteras se congelaron y la gente desafió las largas filas para rellenar los recipientes domésticos de propano. El tráfico y las luces de la calle lucen apagados. La leña se está agotando. Las tiendas de comestibles se han quedado sin productos básicos, incluida la leche.

Además del impacto humano, el frío está causando estragos en la industria energética. La producción de petróleo de Estados Unidos ha disminuido entre 1,5 millones y 1,7 millones de barriles por día, lo que ha ayudado a que los precios del crudo de Estados Unidos coticen por encima de los US$60 el barril por primera vez en más de un año. El complejo de refinación de la región, que produce casi la mitad del combustible del país, está luchando para seguir operando sin electricidad. Algunas de las refinerías de petróleo más grandes han cerrado por completo, amenazando con reducir los suministros de gasolina y diésel en todo Estados Unidos.

Dan Woodfin, director sénior del Consejo de Fiabilidad Eléctrica de Texas, dijo el lunes que los apagones continuos probablemente durarán “todo el martes”.