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El gasto público de China se desploma y cae a su nivel más bajo desde octubre
La contención fiscal de China ha frenado la inversión general y la expansión económica se debilitó más de lo previsto en el segundo trimestre
El gasto público de China se desplomó en junio a su nivel más bajo desde octubre, lo que sugiere que el Gobierno endureció aún más la política fiscal pese a las crecientes peticiones de mayor apoyo ante la desaceleración del crecimiento económico.
Según cálculos de Bloomberg basados en datos del Ministerio de Finanzas, el gasto público cayó 11,9% en junio frente al mismo mes del año anterior. En contraste, los ingresos fiscales generales aumentaron 1,8%.
Con ello, el déficit general acumulado en el primer semestre alcanzó 4,57 billones de yuanes (US$675.000 millones), una disminución de 13% frente al mismo periodo del año anterior.
La contención fiscal de China ha frenado la inversión general y la expansión económica se debilitó más de lo previsto en el segundo trimestre. Ante este escenario, es probable que el Gobierno avance hacia una política monetaria más expansiva, mientras altos funcionarios abogan por acelerar la implementación de medidas de fomento del crecimiento ya aprobadas.
El objetivo es garantizar que la economía crezca lo suficiente para alcanzar la meta anual de Beijing, situada entre 4,5% y 5%.
La desaceleración del gasto fiscal “parece ser un ajuste intencional del ritmo de gasto tras el fuerte crecimiento del primer trimestre”, escribieron economistas de Standard Chartered, entre ellos Ding Shuang, en una nota publicada el miércoles.
“El Gobierno conserva un margen fiscal considerable dentro del marco presupuestario aprobado en marzo”, afirmaron.
El Ministerio de Finanzas afirmó que continuará aplicando una política fiscal “más activa”. Entre otras medidas, los funcionarios “acelerarán razonablemente el ritmo del gasto” y aumentarán los recursos destinados a mejorar el bienestar de la población.
El ministerio también se comprometió a seguir apoyando “la expansión de la inversión eficaz”, una estrategia que sugiere que el Gobierno continuará priorizando proyectos de calidad para evitar inversiones derrochadoras. Sin embargo, encontrar suficientes proyectos de este tipo podría seguir siendo un obstáculo para acelerar el gasto.
Según cálculos de Bloomberg basados en cifras oficiales, el gasto en infraestructura dentro del presupuesto público general cayó casi 9% entre abril y junio frente al mismo periodo del año anterior.
En contraste, el gasto combinado del Gobierno en educación, sanidad, seguridad social y empleo aumentó 4,9% durante ese periodo. Desde el año pasado, las autoridades han promovido una política de “inversión en las personas” para fomentar la natalidad y el gasto de los hogares, mediante medidas como subsidios para el cuidado infantil y exenciones de matrícula preescolar.
Los ingresos públicos generales aumentaron 4,7% en el primer semestre, impulsados por la recuperación de los precios industriales y de los beneficios empresariales, una sólida actividad bursátil y un incremento de las importaciones.
La recaudación del impuesto al valor agregado, la principal fuente de ingresos fiscales del país, aumentó 6%. Los ingresos por el impuesto sobre la renta corporativa, la segunda fuente más importante, crecieron 3,9%.
El impuesto de timbre registró el mayor incremento entre los principales tributos, con un alza de 40,9%, mientras que la recaudación asociada a la compraventa de acciones casi se duplicó. Los ingresos por el impuesto sobre la renta de las personas físicas y por el IVA y el impuesto al consumo aplicados a las importaciones aumentaron más de 11%.
Sin embargo, la prolongada crisis del mercado inmobiliario chino continúa afectando las finanzas públicas. Los gobiernos locales registraron una caída de 31,5% en los ingresos por venta de terrenos entre enero y junio.
El Gobierno prometió acelerar la construcción de un ambicioso programa denominado “Seis Redes”, una iniciativa estratégica de infraestructura que incluye centros de datos, redes eléctricas y redes de telecomunicaciones, con el objetivo de preparar a China para el crecimiento de largo plazo en la era de la inteligencia artificial.
Anteriormente, el primer ministro Li Qiang había prometido aprovechar al máximo las políticas existentes y estudiar medidas adicionales como parte de una respuesta más activa a la desaceleración económica.
Las provincias chinas ya están intensificando la captación de recursos para gastos de capital. En junio, los gobiernos locales emitieron bonos por 291.700 millones de yuanes, destinados principalmente a inversiones en infraestructura, según datos recopilados por Bloomberg. La cifra fue la más alta desde febrero y más del doble de la registrada el mes anterior.
Esta tendencia podría continuar en los próximos meses, ya que las provincias aún disponen de casi 1,9 billones de yuanes en cuotas de bonos para utilizar durante el segundo semestre.
Por otra parte, el Gobierno también prevé destinar 800.000 millones de yuanes a nuevos instrumentos de financiación de políticas para este año, un mecanismo cuasifiscal utilizado para impulsar la inversión.
Según informó el miércoles el diario estatal Securities Times, los fondos aún no han sido utilizados y se prevé que su despliegue se acelere durante el tercer trimestre.
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