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Los futuros del crudo se negociaban a US$92,50 por barril
Los precios internacionales del petróleo alcanzaron este miércoles sus niveles más altos en cerca de tres semanas, impulsados por la persistente incertidumbre sobre el tránsito marítimo a través del estrecho de Ormuz y por las interrupciones que continúan afectando el suministro energético. Las dudas sobre las condiciones de seguridad para la navegación por esta estratégica vía comercial mantienen elevada la percepción de riesgo entre los inversionistas y han incorporado una prima geopolítica a las cotizaciones del crudo.
Los futuros del crudo brent registraban un avance de US$0,54, equivalente a 0,59%, y se negociaban a US$92,50 por barril. Por su parte, los futuros del WTI de Estados Unidos aumentaban US$0,59, o 0,69%, hasta US$85,53 por barril. Con estos movimientos, el brent alcanzó su cotización más elevada desde el 30 de julio, mientras que el WTI llegó a su máximo desde el 31 de julio.

El comportamiento de los precios refleja principalmente las preocupaciones sobre el estrecho de Ormuz. Aunque existen versiones contradictorias respecto de las condiciones de navegación en la zona, los operadores siguen atentos a cualquier acontecimiento que pueda limitar todavía más el transporte de petróleo y gas natural licuado. La reducción del tráfico comercial y la cautela de los armadores han contribuido a sostener los precios en niveles elevados.
Tim Waterer, analista jefe de mercados de KCM, explicó que la confianza en la seguridad de la navegación continúa siendo baja y que los volúmenes de transporte marítimo permanecen muy por debajo de sus niveles habituales. En ese escenario, la incertidumbre sigue trasladándose directamente al mercado petrolero mediante una prima de riesgo geopolítico, debido a la posibilidad de que las dificultades para atravesar el estrecho terminen provocando mayores restricciones sobre la oferta mundial.
La situación también se ha visto marcada por las declaraciones contradictorias procedentes de Estados Unidos e Irán. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el martes que no se estaban desarrollando conversaciones con Irán y aseguró que el estrecho de Ormuz se encontraba abierto. Su versión, sin embargo, contrastó con la posición de Teherán, que sostuvo que esta estratégica vía navegable permanecía cerrada.
Las tensiones aumentaron después de que el acuerdo de alto el fuego temporal expirara el lunes. Un alto funcionario iraní señaló a Reuters que su país estaba adoptando una postura militar “totalmente ofensiva” ante el estancamiento de los esfuerzos diplomáticos. Pese al endurecimiento de la retórica, durante el martes no se conocieron informes sobre nuevos ataques de las partes, aunque la ausencia de una solución diplomática mantiene
El mercado no solo está evaluando la posibilidad de un cierre formal del estrecho, sino también los efectos prácticos de la inseguridad sobre las decisiones de las compañías navieras. Incluso cuando existe la posibilidad de atravesar la zona, los riesgos asociados al conflicto pueden llevar a los armadores a evitar la ruta. Los datos publicados este miércoles mostraron precisamente una desaceleración del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz. La mayoría de los armadores ha optado por evitar esta vía ante la incertidumbre existente.
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