Tiendas reabren sus puertas en la primera fase de una operación de levantamiento gradual del confinamiento y Merkel pide prudencia

El Economista - Ciudad de México

Leipzig. Muchos comercios de Alemania reabrieron sus puertas en la primera fase de una operación de levantamiento gradual del confinamiento en un país con la epidemia de coronavirus “bajo control”, pero cuyo relajamiento suscita “preocupación” en la canciller Angela Merkel.

Tiendas de alimentación, librerías y concesionarios de automóviles, entre otros, cuyos locales no superan 800 metros cuadrados de superficie, levantaron sus persianas.

Se trata de la primera etapa del plan de desconfinamiento elaborado por el gobierno con los 16 estados federados (lands) del país.

Debido al sistema federal, cada región tiene un margen de maniobra y puede tomar decisiones autónomas.

Este lunes, la canciller se mostró “muy preocupada” ante la posibilidad de que los alemanes se relajen sobre las restricciones adoptadas para frenar la pandemia del Covid-19.

Durante una discusión a distancia con dirigentes del partido conservador CDU, Merkel pidió especialmente que se ponga fin a las “orgías de discusiones” sobre un posible desconfinamiento total, declararon varios participantes.

La canciller también dijo estar preocupada por el creciente incumplimiento, a su entender, de las reglas de distanciamiento social. Según estos dirigentes, habría lamentado que sólo se hable de levantar las restricciones.

El índice de infección persona a persona, que mide el promedio de contagios por cada enfermo de Covid-19, cayó a 0.7 el viernes, según el instituto Robert Koch.

Pide transparencia a China
Ante la prensa, la canciller instó además a China a ser lo más transparente posible sobre el origen del coronavirus, al tiempo que se critica a Pekín haber minimizado sus efectos en el país. “Cuanto más transparente sea China sobre el génesis del virus, mejor será para todo el mundo”, para poder “sacar enseñanzas”, consideró.

Uso de mascarillas
En la región de Sajonia (este), el uso de mascarillas o pañuelos es obligatorio a partir de este lunes.

En Leipzig, una de las principales ciudades de este land, los peatones, en la estación de tren o en las calles llevaban casi todos protecciones.

Las tiendas abrieron tras más de un mes cerradas, con un número de personas limitado a dos presentes al mismo tiempo, en estos recintos. Los clientes esperaban frente a los comercios, respetando la norma de distanciamiento.

Pese a estas restricciones, Manuel Fischer se declaró “increíblemente feliz” de poder abrir nuevamente su tienda de ropa. Con las protecciones, “uno se siente un poco más seguro”, dice Marion, habitante de Leipzig, de 75 años, que desea que el desconfinamiento “se haga lentamente”.

Llevar protección es “fuertemente aconsejado” por Merkel, y será obligatorio en todos los lugares públicos a partir de la semana próxima en Baviera, el land más afectado por la epidemia, anunció su dirigente, Markus Söder.

“No podremos llevar nuestra vida normal hasta dentro de mucho. La distancia y la protección continuarán rigiendo nuestra vida diaria”, advirtió Armin Laschet, dirigente de otra de las regiones más afectadas, Renania del Norte-Westfalia, y candidato a la presidencia del partido conservador CDU.

Según el programa previsto, las escuelas y centros de secundaria reabrirán a partir del 4 de mayo. En Baviera, los centros escolares abrirán una semana después.

Los ministerios de Educación regionales, que tienen las principales competencias educativas, deben presentar antes del 29 de abril qué medidas prevén implantar.