El límite de los dos países tiene una extensión de 8.891 kilómetros y es el más extenso en el mundo

Mauricio Zuluaga

Desde hoy sábado, y de manera indefinida, la frontera entre Estados Unidos y Canadá permanecerá cerrada. El paso solo continuará abierto para el comercio y para quienes demuestren que deben cruzar por razones de fuerza mayor.

Pese a que por extensión Canadá es el segundo país más grande del mundo, superado solo por Rusia, 90% de los canadienses viven a menos de 160 kilómetros de un paso fronterizo, por lo que la medida afectará buena parte de su vida cotidiana. En promedio 400.000 personas cruzaban diariamente desde Canadá a Estados Unidos, y viceversa.

“Ambos países estamos recomendando a las personas a quedarse en casa”, dijo el primer ministro canadiense Justin Trudeau, agregando que los trabajadores esenciales aún podrán cruzar la frontera. Por su parte el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, señaló que fue mutuo acuerdo y que el comercio no se verá afectado.

Lo más parecido a la medida acordada por ambos mandatarios ocurrió el 11 de septiembre de 2001, cuando tras los ataques terroristas a las Torres Gemelas y al Pentágono, se ordenó el cierre total del paso fronterizo. Dicha orden no duró mucho, y lo que sobrevino fue un mayor protocolo de seguridad que aumentó el tiempo de espera para los visitantes. Otro antecedente tuvo lugar en 1967. Tras fuertes disturbios en Detroit, el paso entre esa ciudad y Windsor, Canadá, fue restringido.

Esta vez la decisión los 8.891 kilómetros de frontera, incluyendo el tradicional paso por el emblemático Rainbow bridge en las Cataratas del Niagara, que es el puerto de llegada para quienes vienen a visitar este lugar, que por su belleza, ha sido catalogado como una de las siete maravillas naturales del mundo. La medida se da tras el aumento de casos de Covid19 en ambas naciones, en especial en Estados Unidos, donde los 50 estados que conforman esa nación tienen presencia del virus. Por ahora el número de contagiados estadounidenses es 10 veces mayor a los casos detectados en Canadá.

Paquete de ayudas

Al tiempo que el gobierno de Justin Trudeau anunció el acuerdo alcanzado con Estados Unidos para el cierre de la frontera, el mandatario presentó un paquete de ayudas económicas destinadas a trabajadores y empresas pequeñas. En total, el programa suma US$60.000 millones, y está enfocado en subsidios salariales, apoyo financiero y aplazamiento de impuestos.

De estas ayudas, US$20.000 millones se destinarán al pago del seguro de desempleo para quienes tengan que dejar de trabajar por razones médicas o sean despedidos. Cada beneficiario podría recibir hasta US$650 cada dos semanas.

Por su parte el retraso del cobro de impuestos le costará al gobierno cerca de US$40.000 millones. El gobierno federal también señaló que ayudará a la industria petrolera, luego de que precios del crudo alcanzaron un mínimo histórico tras la pandemia.

En un documento publicado por el Banco Mundial en 2014, y titulado ‘Pandemic risk’, se advertía que una pandemia de gripe severa podría costarle US$3 trillones a la economía mundial. Por ahora el gobierno de Canadá busca mitigar el impacto en las pequeñas empresas, que constituyen cerca de 90% de las compañías del país y explican 38% de su PIB.