jueves, 6 de diciembre de 2012
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Salud Hernández Mora

La caída de Interbolsa es un eslabón más en la infinita cadena de desastres financieros de las últimas décadas en el mundo. En España, cuando ya la economía hacía aguas, cientos de miles de clientes perdieron sus menguados ahorros por unos productos novedosos que les vendieron sus bancos y que resultaron ser sólo humo. En determinados ámbitos económicos y en los tiempos que corren, la ética parece ser un valor escaso. Entrevista de Salud Hernández-Mora

“Cualquier crisis tiene una dimensión moral y ética, y la que estamos sufriendo ahora es una crisis de codicia; se creó la cultura del dinero fácil, que el dinero siempre iba a sobrar, nunca a faltar, que todo era exitoso”, dice este español experto en ética en los negocios. Se refiere a España pero la teoría es aplicable a medio planeta. 

 
Muchos españoles se arruinaron porque, sin advertírselo, les colocaron los ahorros en productos financieros de enorme riesgo. ¿Hay falta de ética en ese tipo de banca?
 
En todas profesiones se pueden hacer cosas malas. Cuando fomentas una cultura del dinero fácil, los financieros tienen mucho poder. Hubo gente que compró productos sin saber exactamente qué adquirían y lo hacían porque se fiaban del banquero de toda la vida. Les daban unos productos financieros que no conocían, a veces ni los mismos empleados del banco los conocían bien. 
 
¿Cómo juegan los incentivos en ese tipo de recomendaciones?
 
Si soy director de una oficina y el jefe me dice: tiene que vender tal cantidad de estos productos o no le damos el bonus, y yo tengo el dilema entre hacerle caso o pensar en el cliente, pues estamos creando monstruos. 
 
El Presidente de una multinacional decía en LR que antes sus objetivos eran a cinco, ocho años, y ahora debe dar resultados en solo dos. ¿Ese “cortoplacismo” empuja a cometer excesos?
 
Cuando a uno le ponen una presión fuerte en el corto plazo, necesariamente acaba siendo imprudente. La empresa se encuentra en un entorno financiero donde cada vez domina más el corto plazo y su máximo responsable debe dar resultados continuamente porque el mercado no duerme. En la ética no solo pedimos que las empresas sean éticas con sus empleados y clientes, también buscamos que lo sea el sistema. O cambiamos el sistema financiero que entre todos hemos montado y damos un poco de respiro a las empresas o es muy difícil que la ética funcione.
 
Si estás en una empresa donde tu jefe es medio torcido en los negocios ¿es más fácil que te contagie el virus del todo vale al de la ética?
 
Claro. Es más difícil hacer el bien y es más fácil caer en el mal, dejarse llevar que exigirte. Por eso son importantes los códigos de conducta de las empresas, pero lo que más ayuda es el ejemplo. Muchas veces es contraproducente tener un código si no lo ponen en práctica porque te encuentras con un grupo de escépticos. Para ellos la ética es un papel que tienen que firmar una vez al año y nunca más se le hace caso. La solución es tener códigos y vivirlos.  
 
¿Es ético que el Presidente de una compañía tenga un retiro de 50 millones de euros, como ha pasado en España?
 
Me parece que hay políticas salariales que se han desorbitado. Obama dijo: vamos a limitar los salarios de los directivos y no pudo. 
 
Las sociedades han rescatado muchos bancos pero cuando se recuperan, vuelven a hacer lo que quieren. Uno no siente que retribuyan a la sociedad por el esfuerzo que hicieron por salvarlos.
 
Es otro motivo de indignación. Lo han hecho mal, se han endeudado y han llenado sus balances de pasivos que son incapaces de vender, ahora los ciudadanos tenemos que asumir el coste para sanear los bancos y el día de mañana, cuando esos pasivos vuelvan a ser activos, se los llevan de nuevo ellos, se enriquecen.
 
Y te desahucian...
 
Pues sería el primero en indignarme.
 
Y no aprendemos.
 
No. Cuando la crisis del 2008 leí artículos diciendo que va a cambiar el sistema, el fin del capitalismo. Yo pensé, es como el conductor que va a 160 Km por hora, tiene un susto y frena, pero luego se va acostumbrando y vuelve a 160. ¿Qué hemos aprendido en España de esta crisis? Nada; saldremos y seguiremos en las mismas.