El balance del sector financiero realizado durante el primer semestre de este año reveló que este registró pérdidas por una cifra de $4,57 billones

Heidy Monterrosa - hmonterrosa@larepublica.com.co

A pesar del golpe que está viviendo la economía y que ya se empieza a reflejar en el sistema financiero, los establecimientos de crédito tienen la suficiente solvencia para afrontar el choque. Al menos así lo revela el último informe de las cifras del sector, en el que el análisis de la Superintendencia Financiera concluye que están en capacidad de absorber de manera ordenada el choque sin comprometer el correcto funcionamiento del canal del crédito, ni el cronograma de convergencia a estándares prudenciales”.

El regulador destaca que esta situación se logró gracias a las respuestas que han tenido las autoridades como el fortalecimiento que ha tenido este sector en los últimos años. Pese a esto, la entidad advirtió que seguirá monitoreando de cerca “el desenvolvimiento de las condiciones macroeconómicas, con el fin de promover un ajuste ordenado del sistema y preservar la adecuada prestación de su oferta de servicios al público”.

Y es que el balance del sector financiero durante el primer semestre reveló que este registró pérdidas por $4,57 billones. De los subsectores, las fiduciarias (-$63.466 millones), las pensiones y cesantías (-$11,46 billones), los intermediarios de valores ($-1,59 billones) y las Sedpe (-$17.070 millones) reportaron pérdidas.

Por el contrario, los establecimientos de crédito ($3,97 billones), el régimen de prima media ($353.654 millones), las aseguradoras ($1,16 billones), los proveedores de infraestructura ($130.125 millones y las instituciones oficiales especiales ($2,94 billones) registraron ganancias.

Sin embargo, el sistema financiero mantiene el crecimiento positivo de los activos, pues al cierre del primer semestre los activos alcanzaron $2.103,1 billones, lo que significó un crecimiento real anual de 6,4%.

Los activos totales aumentaron $12,6 billones frente al mes anterior, como resultado del incremento en $6,9 billones en las inversiones a valor razonable de instrumentos de patrimonio y el crecimiento de $4,1 billones en el disponible en bancos y otras entidades financieras. La relación de activos totales a PIB fue 203,5%. En lo que se refiere al impacto de la coyuntura en el crédito, en el sexto mes del año la la cartera vencida alcanzó los $20,4 billones, con una variación real anual de -11,5%. El saldo de cartera riesgosa se situó en $46,6 billones, por lo que tuvo un decrecimiento de 2,2% frente al mismo periodo de 2019.

Vale recordar que la semana pasada, la Superintendencia Financiera certificó que la usura para septiembre quedó en 27,53%, lo que significó un incremento un leve incremento de 0,09 puntos porcentuales.