lunes, 24 de abril de 2017
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Beatriz Eugenia Morales Vélez

A pesar de las bondades que existen para las personas naturales y jurídicas, hay cierto grado de desconocimiento sobre las infinitas posibilidades de este mecanismo y esto genera falsas creencias. A continuación los tres mitos y verdades alrededor del leasing.

1. El leasing es solo para comprar: mito. En realidad hay dos tipos de leasing; leasing financiero y leasing operativo o de arrendamiento como también es conocido.

El leasing financiero es una operación de financiamiento, mediante la cual una institución financiera adquiere un bien, que previamente ha seleccionado quien solicita la realización de la operación y que el banco entrega a esta persona, bien sea natural o jurídica, para que lo use a cambio de un canon con opción de transferencia (posibilidad de adquisición) de este activo al final del pago, aunque al final esta persona puede optar por no comprarlo y este bien seguirá siendo de la institución financiera. 

En el leasing operativo, igualmente la institución financiera adquiere el activo escogido por el arrendatario y le entrega a éste su uso y goce a cambio del canon o renta, pero no se pacta una opción de adquisición.    Esta es una modalidad en la que el beneficio es enorme, ya que las empresas y personas pueden gozar de un bien como maquinaria, equipos, etc. y en el momento en que están obsoletos, para quien ha hecho uso, simplemente los moderniza y es el banco sigue siendo el dueño del bien.

2. El leasing es solo para personas naturales: mito.

En realidad casi cualquier bien es susceptible de ser adquirido a través de operaciones de leasing y esto aplica tanto para personas jurídicas como naturales. La ley permite que la totalidad de los bienes, con excepción de los que se destruyen con el primer uso que de ellos se haga, sean objeto de contratos de leasing. Es así como encontramos operaciones de leasing sobre inmuebles como bodegas, oficinas, consultorios, locales, casas y apartamentos; bienes destinados al transporte tales como camiones, tractomulas, vehículos de uso particular y aviones; maquinaría, equipos, computadores, instalaciones; software, licencias y otros activos inmateriales; bienes para el uso de las entidades públicas, etc.

3. La industria del leasing beneficia a los empresarios: verdad.

Las múltiples modalidades que revisten las operaciones de leasing Operativo y Financiero, le ofrece a las empresas un amplio abanico para su crecimiento. Casi cualquier herramienta, equipo, maquinaria u otro bien productivo puede ser adquirido para su goce y uso sin tener que comprarse, facilitando, no solo el mejor uso del flujo de caja, sino la modernización del bien en el momento deseado. 

Por otra parte, dentro del leasing financiero, encontramos opciones muy atractivas para las empresas como el leasing inmobiliario, el leasing de importación, el leasing de infraestructura, el leaseback y el leasing sindicado.

El leasing inmobiliario: recae sobre un inmueble el cual puede existir en el momento en que se celebra el contrato, o esperarse que exista como es el caso de la adquisición de inmuebles en proyectos inmobiliarios y que se denomina leasing de bien futuro, así como sobre inmuebles que se construyen especialmente para el locatario y que se denomina leasing de construcción.

El leasing de importación se encarga, de la adquisición e importación de un activo que se encuentra en el exterior, librando al cliente de las cargas operativas que implica una operación de importación.

El leasing de infraestructura permite la financiación de obras de infraestructura para diferentes sectores.

El leaseback, en el cual se confunden el locatario y el proveedor toda vez que la entidad financiera adquiere el activo directamente del locatario y a su vez se lo entrega a éste en arrendamiento.

El leasing sindicado, se presenta cuando en la financiación del activo participan varias entidades financieras que actúan como arrendadores.