martes, 31 de octubre de 2017

El ciclo bajista de tasas de interés no parece reflejarse en los créditos

Juan C. Rojas

La semana pasada ocurrieron varios hechos a nivel global y local que impactan la evolución de los mercados locales (tasas de interés y crédito). En términos generales, una baja en las tasas de referencia de un país debería verse reflejado en las tasas de interés de los créditos, en lo que se conoce como la dinámica de transmisión de la política monetaria.

A pesar de la sorpresiva baja de la tasa de referencia el pasado viernes, el ciclo bajista de tasas de interés no parece reflejarse de igual forma en los créditos.

Este comportamiento se debe a varios factores que en este momento impactan a la economía local y que hacen difícil la transmisión de la política.

Por ejemplo, mientras el ciclo bajista de la tasa de referencia ya completa 275pbs (-2,75%), la tasa promedio de los créditos de consumo ha disminuido solamente 10pbs (0,1%). En el caso de los créditos comerciales la transmisión alcanza 200pbs (2,0%) y en los hipotecarios entre 160 y 200pbs (1,6% - 2,0%).

La lenta dinámica en la transferencia de disminución de tasas a los créditos de consumo encuentra explicación en el incremento registrado en la tasa de mora, que en lo corrido de 2017 ha pasado de 3,23% a 4,39%, la mayor en los últimos siete años (oct-10), lo que por ahora impide a los bancos comerciales replicar el movimiento del banco central en las tasas de los créditos.

Yendo un poco más allá, y tratando de unir todos los elementos de análisis, será difícil que los bancos se animen a incentivar los créditos de consumo con la economía hasta ahora tocando fondo, en términos de desaceleración del crecimiento, y el desempleo registrando alzas frente al año anterior.

Hilando más delgado, la semana pasada también tuvimos noticias de los mercados internacionales sobre el hecho de que el segundo banco central más importante del mundo, el Banco Central Europeo, dará inicio a su política de normalización, lo que en adelante implicará tasas de interés más altas a nivel global, y sigue la política iniciada por la Fed hace más de tres años atrás.

A estos seguramente se les unirá esta semana el Banco de Inglaterra, del que se espera incremente 25pbs (0,25%) su tasa de referencia.

Estos hechos cambian la percepción de riesgo a nivel global, por lo que cada vez debería ser más costoso conseguir dinero. En palabras más aterrizadas, lo que implica es que este ciclo al alza de tasas a nivel global puede tener dos efectos: i) Tasas locales al alza o ii) depreciación de nuestra moneda (o ambas dependiendo del ritmo de la normalización).

En ambos casos, será difícil entonces que ver que este ciclo bajista de tasas tenga un beneficio de corto plazo en el consumo, y una vez lo pueda tener, su duración sería corta, teniendo en cuenta que de darse una devaluación esta se traducirá en inflación y las tasas de referencia, ahora a la baja, deberán ser ajustadas al alza.

En suma, este ciclo bajista parece que podría tener un efecto muy puntual en impulso al crédito y de poca duración. Al final dependerá de cómo cuadre la ecuación global-local que permita ver mayor profundidad en la transmisión de política.