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BANCOS

"No estoy de acuerdo con levantar la usura, es solicitud de los que quieren cobrar más"

lunes, 6 de octubre de 2025

María Lorena Gutiérrez, presidente del Grupo Aval, alertó sobre cómo se debe redirigir el sector de las pensiones porque la mayoría de los recursos pararán en Colpensiones

En un mundo empresarial históricamente dominado por hombres, María Lorena Gutiérrez, actual presidente del Grupo Aval, es un claro ejemplo de liderazgo al frente de uno de los conglomerados más importantes del país.

A partir de su experiencia en sectores clave para la economía colombiana —como el financiero y el de infraestructura— analizó los grandes retos que tienen los líderes de cara al futuro y al desarrollo nacional. Además, sentó su posición frente a uno de los debates más cruciales para los banqueros: la propuesta de los neobancos de eliminar la tasa de usura, y explicó por qué no está de acuerdo con esta medida.

¿Qué ha sido lo más crítico de 2025 en ese amplio portafolio de negocios?

El Grupo Aval son más de 50 empresas organizadas en cuatro bancos, un fondo de pensiones y Corficolombiana, que es la que invierte en el sector real. Pero si yo le hablo de personas, tenemos 70.000 colaboradores. Es decir, le estamos llegando a 70.000 familias. Somos la empresa privada con más colaboradores; la mayor en el país es Ecopetrol por ser la más grande, pero en el sector privado, el Grupo Aval es el que más empleo genera. Los empleos indirectos deben ser más de 100.000 por las obras y el gas.

Muchos banqueros regionales y neobancos hacen lobby para que se quite la tasa de usura en Colombia. ¿Usted está de acuerdo con levantarla?

No estoy de acuerdo. Es una solicitud de los neobancos porque realmente lo que quieren es poder cobrar más. Se comparan con el "gota a gota", argumentando que para que a la persona no le presten a 80%, los dejen a ellos prestarle a 60%.

Es una discusión que hay que dar, pero en términos generales me opongo. El país tiene que seguir luchando contra la informalidad y contra el gota a gota a través de inclusión financiera real; todavía no estamos preparados para tener esas libertades absolutas en el sistema.

El sector bancario parece enderezar el camino; de tener 11 o 12 bancos en rojo, ahora solo quedan unos cuatro. ¿Mejoró el negocio bancario a pesar de las altas tasas de interés?

Seguimos teniendo retos, pero esto muestra la fortaleza del sistema financiero y demuestra que los ahorros de la gente están bien guardados. Con todo lo que ha pasado con las altas tasas de interés, no hemos tenido una crisis sistémica. Ha sido un reto grande porque todos pensábamos que las tasas iban a bajar más rápidamente.

El Banco de la República ha sido más cauteloso; seguimos teniendo una tasa real alta. Con una tasa de interés de 9,5% y una inflación alrededor de 5%, la tasa de intervención está cuatro puntos por encima de la inflación. Eso no es bueno para la economía, pero compartimos las preocupaciones del banco sobre el incremento del salario mínimo y los temas comerciales en Estados Unidos. Su mandato constitucional es preservar que la inflación no aumente y compartimos esa cautela.

María Lorena Gutiérrez, presidente del Grupo Aval
Grupo Aval

¿Cuál de los sectores (infraestructura, gas, agroindustria, hotelería) es el que no ha ido tan bien?

Tristemente para el país, sobre todo ha sido el tema de infraestructura porque no tenemos nuevos proyectos y no se destraban los problemas que hay en las diferentes concesiones. En general siempre hay problemas en la gestión entre el sector público y privado: las licencias, las consultas, o cómo se soluciona un desastre natural. Pero en este gobierno tristemente ha habido cero gestión para solucionar problemas de concesiones existentes. Y no hablo solo de las que maneja Corficolombiana, le puedo mencionar varias del país que están sin funcionamiento, como la Transversal del Sisga. En ese sector estamos mal y no hay nuevos proyectos.

El gas, por su parte, está en una alerta amarilla porque se paró toda la exploración y las reservas alcanzan para dos años. Es triste porque el gas es el tema central para la transición energética; es mucho mejor que el carbón o el diésel. Segundo, le estamos llegando a muchas familias con gas natural que antes cocinaban con leña y se enfermaban. El gas ayuda a la pobreza energética y permite a las familias ahorrar porque es mucho más barato que la energía eléctrica. Hoy ya estamos importando gas para las termoeléctricas y el sector industrial; ojalá no tengamos una crisis el próximo año que haga que a los hogares no les llegue el gas natural.

En agro tenemos una gran plantación de arroz en el Tolima. A pesar de los problemas con los precios este año y los anuncios de paros de arroceros, el agro es divino. Estamos atados a los ciclos de los precios, pero el sector se ha sostenido durante el año.

En el tema de pensiones hay gran incertidumbre. ¿Cómo les va con ese tema y cómo salieron librados los fondos privados?

Desde hace 20 años todo el mundo habla de que el país necesita una reforma pensional. Pasó esta y por los trámites vamos y venimos con la Corte y el Congreso. Hay una gran incertidumbre sobre cuándo va a empezar realmente esta reforma. El Banco de la República tiene una gran responsabilidad porque manejará el gran fondo del ahorro pensional.

Sobre los fondos privados, cuando más de 80% de la población tiene ingresos menores al umbral de 2,5 salarios mínimos, significa que el fondo de pensiones obligatorio va a ser Colpensiones para casi todos los colombianos. Quienes ganan más de eso son menos de 10% de la población, y su cotización inicial también irá a Colpensiones. Realmente nos toca redirigir el negocio, es reinventarse los fondos de pensiones porque las pensiones obligatorias, que era lo que manejaban los fondos privados, quedarán todas en Colpensiones.

El gremio de los banqueros (Asobancaria) fue el primero en mostrar un "Pacto por el crédito" con este gobierno. ¿Son buenos los resultados?

Es demostrar lo que siempre he dicho: si se puede trabajar entre el sector privado y el sector público en bien del país, hagámosle. Esto fue un compromiso con el gobierno nacional porque querían hacer inversiones forzosas, algo que le habría hecho un gran daño a toda la economía, no solo al sector financiero. Vamos muy bien; nos comprometimos a prestar por encima de los niveles habituales en sectores estratégicos como transformación industrial, transición energética, economía popular y el agro, y las metas las vamos superando.

Usted es la primera mujer que llega a la presidencia de este grupo corporativo. ¿Quién es María Lorena Gutiérrez y cómo ve este tema?

Soy una mujer soltera, no tengo hijos, soy feliz y tengo seis sobrinos. Soy ingeniera industrial de los Andes con especialización en finanzas. Los primeros años de mi vida fueron académicos; tengo un doctorado en finanzas de la Universidad de Tulane en Estados Unidos. Trabajé en los Andes 15 años, ocho de ellos como decana de la Facultad de Administración. De ahí pasé al gobierno sin participar en política; no conocía al presidente Santos cuando entré a trabajar allí.

Fui Alta consejera de Buen Gobierno, donde me inventé los famosos tableros de control, e hicimos cien reformas del Estado importantes, como liquidar el DAS, el Inco y crear la ANI.

Sobre el tema de la mujer, creo que es una cuestión de aspiración y educación; que las mujeres sientan que pueden llegar a la alta gerencia. Fui la primera decana de la Facultad de Administración, la primera secretaria general de la Presidencia, y ahora en Aval. Hay que empoderar a las jóvenes, pero existen temas estructurales y laborales cuyas brechas hay que terminar. Cuando una persona llega a la presidencia de un gran grupo, lo normal en el mundo es que esté por encima de los 50 años. Si se va a contratar a un hombre de 53 años que se jubilará a los 62, frente a una mujer que a esa edad ya casi está a punto de pensionarse a los 57, eso influye muchísimo en las oportunidades para esos cargos.

Sé que a muchas mujeres no les gusta este tema, pero creo que es una inequidad en el sistema. No hay una época mejor para una mujer que ha sido mamá que asumir cargos directivos exigentes a los 50 o 55 años, cuando sus hijos ya tienen 20 o 25 años. Afortunadamente en el Grupo Aval es distinto: 54,1% de nuestros 70.000 colaboradores son mujeres, y 43% de las presidencias están ocupadas por nosotras. Somos el único grupo corporativo con ese porcentaje de mujeres en la alta dirección.

María Lorena Gutiérrez, presidente del Grupo Aval
Grupo Aval

El Banco de la República lanzó Bre-B ¿El Grupo Aval llegó tarde a esta tendencia frente a Nequi o DaviPlata?

Llegamos más tarde que Nequi y DaviPlata. Ellos aprovecharon la coyuntura de la pandemia, donde los subsidios del gobierno forzaron las transacciones electrónicas, y tomaron un gran impulso. Nosotros no estábamos preparados en ese momento. Sin embargo, tenemos todo nuestro apoyo y apuesta por Breve. Colombia todavía maneja 74% de las transacciones en efectivo, lo cual, además de peligroso, no es sano para la economía. Bre-B permite transacciones gratis e inmediatas desde y hacia cualquier entidad.

¿Qué le falta al sector financiero para seducir más a los colombianos y reducir la desconfianza?

Tenemos retos enormes. Por todo el tema histórico del narcotráfico y el lavado de activos, el sistema está lleno de controles necesarios para que no se use a los bancos en actividades ilícitas. Pero eso hace que el proceso sea burocrático y demorado; al ciudadano le toca demostrar exhaustivamente quién es y cómo gana su dinero. En otros países donde no han tenido nuestra historia, hay mayor confianza en el ciudadano.

Me fascinaría liderar una simplificación de trámites radical: eliminar la huella, el exceso de papel y los 25 formularios. Además, nos falta educación financiera. Hacemos muchos esfuerzos, pero si mi propia madre no entiende bien cómo funcionan las llaves digitales, significa que nos toca explicar mejor por qué ahorrar, dónde invertir y cuándo usar el crédito.

También hay que trabajar en el tema de las remesas, que son claves para la economía. Hoy es muy costoso enviar dinero por la cantidad de controles exigidos para verificar la legitimidad de los ingresos, y a las familias les llega mucho menos de lo que envían. Es un círculo que hay que romper eliminando la burocracia excesiva.

Con toda su experiencia en el sector público y privado, ¿cómo ve el país hoy desde una perspectiva macroeconómica?

Es una pregunta difícil. Si uno mira el crecimiento de la economía diría que vamos bien; muchos sectores de servicios, consumo y entretenimiento están vendiendo más. Pero si se mira la inversión, vamos mal. La inversión es la que jalona el desarrollo real. Crecer solo en consumo no es sostenible y tampoco permite la generación de empleo a largo plazo. Hemos mejorado en bajar el desempleo y creo que cerraremos el año con un crecimiento de 2,7%, pero podríamos crecer mucho más. Hay demasiada incertidumbre y las reglas de juego se cambian constantemente para invertir. Sectores estratégicos como el minero-energético, la infraestructura y la vivienda son los que veo más rezagados.

En infraestructura, la Vía al Llano ha sido un dolor de cabeza constante. ¿Cuál es la realidad de esta concesión?

Es preocupante. La carretera está dividida en tres tercios. El problema estructural está en el primer tercio (la salida de Bogotá hasta el kilómetro 18), que no es doble calzada y son montañas muy jóvenes que se vuelven lodo con la lluvia. Ese primer tercio no se ha intervenido. Nosotros administramos el segundo y el tercer tercio a través de Coviandina. Sin ser nuestra obligación, ante el desastre del kilómetro 18, habilitamos una vía vieja para garantizar paso hacia el Llano, ya que las otras dos alternativas estaban cerradas. Llevamos cuatro años entregando estudios al gobierno nacional, pero hay 40 puntos críticos en la vía (como el kilómetro 58) que siguen sin arreglarse. Se requiere gestión pública urgente. Que se declare públicamente que no hay recursos y se deje incomunicada a toda la Orinoquía me parece irresponsable.

María Lorena Gutiérrez, presidente de Grupo Aval
Grupo Aval

Entramos a un año preelectoral. ¿Cree que los candidatos están abordando los temas que el país necesita?

Tenemos demasiados candidatos y esa lista se tiene que ir depurando. Mi mensaje es claro: dejemos la polarización y la oposición destructiva. El país necesita propuestas reales porque tenemos problemas graves en salud, en seguridad (que es lo que más me preocupa), en energía y en las finanzas públicas. Qué bueno sería poder exigirles y oír a los candidatos con propuestas ejecutables y concretas para resolver estos cuatro grandes retos que definirán el futuro de Colombia.

 

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