Hacienda

Biden, el presidente N° 46 de EE.UU.


Así es la agenda económica que plantea el demócrata para los próximos cuatro años

Relación con Cuba y Venezuela, cuidado del Amazonas y migración fueron algunos de los interrogantes en Americas Quaterly

José González Bell - jgonzalez@larepublica.com.co

A lo largo de su candidatura y proceso electoral, el ahora elegido presidente de los Estados Unidos, respondió en diferentes eventos y entrevistas preguntas sobre América Latina y el futuro que tendrían las relaciones con los países que la conforman.

Como primer socio comercial de algunas naciones en la región y potencia mundial económica mundial, Estados Unidos ha tenido históricamente unas dinámicas bilaterales complejas. El medio Americas Quaterly entrevistó a Biden en marzo y respondió 10 preguntas sobre América Latina.

La primera fue ¿cuál es el primer país latinoamericano que visitaría después de la inauguración?. A lo que respondió que celebrará una reunión temprana con el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador para desarrollar una estrategia económica y de seguridad conjunta. El mandatario azteca todavía no felicitó a Biden por lograr la presidencia y dijo que esperará al veredicto legal y no de los medios.

La segunda pregunta fue ¿debería Estados Unidos trabajar para negociar un cambio de régimen en Venezuela? Ante el interrogante, Biden respondió Estados Unidos no debería estar en el negocio del cambio de régimen.

"Nicolás Maduro es un dictador, simple y llanamente, pero el objetivo primordial en Venezuela debe ser presionar por un resultado democrático a través de elecciones libres y justas, y ayudar al pueblo venezolano a reconstruir su país", expresó.

La tercera pregunta fue ¿debería depender la ayuda para los países del Triángulo Norte (El Salvador, Guatemala y Honduras) de la capacidad de sus gobiernos para detener la migración con destino a Estados Unidos? Biden expresó que la asistencia no es una recompensa, sino una forma de que Estados Unidos ayude a los países del Triángulo Norte a abordar la violencia y la pobreza que llevan a las familias desesperadas al norte.

La cuarta pregunta planteó si está de acuerdo en establecer nuevos tratados de libre comercio con países de la región. El demócrata dijo estar abierto, sin embargo, debe cumplir sus prioridades, que son: crear empleos en los Estados Unidos y proteger a los trabajadores estadounidenses.

Ahora bien, el quinto interrogante fue sobre cómo combatir la corrupción en América Latina. Dijo que este aspecto fue abandonado por la administración Trump y que su esfuerzos se centrarán en ayudar fortalecer los sistemas judiciales y el Estado de Derecho. Hizo énfasis en que este es el primer aspecto a mejorar si la región busca mejorar.

La sexta estuvo relacionada con las relaciones comerciales entre China y la región y si le preocupa esta dinámica. Biden dijo que los lazos comerciales históricos entre Estados Unidos y América Latina no son tan fáciles de responder y que el fortalecimiento del país asiático se debe a una mala administración de Trump.

Otro tema histórico entre EE.UU y la región es la lucha contra las drogas. La séptima pregunta fue si las naciones latinas deberían legalizar la marihuana u otras drogas. Frente a esto, Biden dijo que la legalización no es la cura para el mal. también se deben tener instituciones judiciales fuertes para detener el tráfico de droga. Para el presidente, el tema se debe tratar desde la salud pública.

La octava pregunta fue, ¿debería Estados Unidos tomar medidas contra Brasil si no protege la selva amazónica? En su respuesta dijo que el presidente Bolsonaro debe ser custodio de la selva, de lo contrario su administración junto con alianzas mundiales velarán por su cuidado.

La penúltima fue sobre Cuba y cómo manejará las relaciones. El demócrata dijo que revertirá rápidamente las políticas fallidas de Trump "que han infligido daño al pueblo cubano y no han hecho nada para promover la democracia y los derechos humanos".

Por último, Americas Quaterly cuestionó que Estados Unidos apoyó golpes de estado en países como Brasil, Chile y Guatemala. Como presidente, ¿consideraría disculparse oficialmente por tales acciones pasadas?

"La administración Obama-Biden reconoció que Estados Unidos y América Latina no deberían esconderse de nuestra historia ni verse limitados por ella, y de hecho hicimos un gran progreso en la curación de las heridas de la Guerra Fría en países que van desde El Salvador hasta Argentina, a Cuba. Mi administración se comprometerá a ser la más transparente de la historia y desclasificará documentos de décadas pasadas relacionados con la política de Estados Unidos en América Latina", respondió.