Mauricio Ossa, presidente de Odinsa, que es propietaria de Opain, explicó que es momento de dar un parte de tranquilidad

Mario Chaves Restrepo - mchaves@larepublica.com.co

Desde que se anunció el primer caso de Covid-19 en Colombia, el Gobierno Nacional prendió las alarmas y empezó a tomar medidas para que la enfermedad no se propague en el país. Una de las decisiones del Gobierno fue cerrar las fronteras marítimas y terrestres, disposición que muchos mandatarios locales aceptaron, pero indicaron que lo importante es cerrar el flujo de personas por el aeropuerto El Dorado de Bogotá.

Ayer, el Ministerio de Salud anunció que en el país ya hay 65 enfermos y que Bogotá es la ciudad con más contagiados. Por eso, dirigentes y opinión pública piden cerrar las operaciones. Mauricio Ossa, presidente de Odinsa, compañía propietaria de Opaín, que tiene a su cargo la concesión de El Dorado, habló sobre las medidas que están tomando para mitigar los riesgos.

¿Cuál es el mensaje para los usuarios de El Dorado?
El mensaje es de tranquilidad. Todas las medidas que el Gobierno ha dicho están en proceso de implementación. Vamos muy bien. Todas las recomendaciones que han surgido del Gobierno o otros entes de control han sido escuchadas y están siendo implementadas. Tenemos un comité que mirar que nuevas cosas podemos hacer para asegurar la salud de las personas y asegurar que la implementación de futuras medidas, un poco más fuertes, sean en el menor tiempo posible.

¿Cuál es el protocolo que hay en el aeropuerto El Dorado para el ingreso de viajeros internacionales?
El protocolo de respuesta que espera a viajeros internacionales es el que se rige a la norma de peligro biológico, que establece una serie de controles para las epidemias que consiste en una revisión por los funcionarios de la Secretaría de Salud, una revisión y entrevista por las personas de Migración y luego sigue el trámite dentro del aeropuerto. Ese control aplica hace días.
En la medida en que la crisis ha ido creciendo, los protocolos se han hecho más fuertes. También se han fortalecido las campañas de pedagogía a los pasajeros reporten si tienen un síntoma o no. Luego se separan los pasajeros que la prueba dé positiva.

¿Quiénes son los encargados de realizar esos protocolos de salud?
En los aeropuertos confluyen muchos actores y autoridades. Los controles dependen de la competencia que tiene cada autoridad. Por ejemplo, uno con migración hace el proceso migratorio, pero no aduanero, luego es que lo hace.

Aquí pasa lo mismo. Llega a Migración y es un proceso, luego funcionarios de la secretaria del Distrito hacen los controles que ellos establecieron.

¿Qué puede decir a los que dicen que se había fallado en el control de El Dorado por darle prevalencia a al lucro del administrador del aeropuerto?
Yo creo que esto no tiene nada que ver con el lucro. Yo no quisiera contestarle a nadie. Hago esta entrevista para aumentar el nivel de conocimiento de las cosas, pues es un problema que nos compete a todos. Es decir, estamos frente a una pandemia, tratando de sobrellevar con el mejor criterio y herramientas posibles la forma en la que podamos mitigar el impacto, sin morirnos en el intento. Imagínese cerrar un país tres meses, pues se acaba el país.

Hay que tomar todas las medidas de prevención que van desde el autocuidado y todo el control en el aeropuerto. Más allá de responderle a los que hayan hablado, sí puedo asegurar que nadie está pensando en un lucro, sino adaptarse a la realidad cambiante y a los niveles de alarma que también son crecientes de manera muy rápida, porque las disposiciones que hay hoy son muy diferentes a las que había hace dos semanas.

¿Usted sería partidario de cerrar el tráfico aéreo como se ha venido hablando?
Hay que asegurar las condiciones de salud públicas para que los viajeros puedan viajar. Los viajes han disminuido pensando obviamente en el autocuidado y el aplazamiento por parte de las empresas. Siempre hay un número de viajes que son necesarios, no se puede cerra El Dorado y el objetivo es afianzar los controles para que el aeropuerto pueda seguir operando.

¿Cuántos funcionarios tienen actualmente en El Dorado atendiendo toda la situación? ¿Han aumentado la planta de personal? ¿Cuánto están invirtiendo en este problema?
Son muchas las entidades que intervienen ahí. Migración reporta su equipo, la Secretaría de Salud los suyos. Nosotros desde Opaín hemos reforzado con 100 personas la operación en algunas partes del proceso con miras para que se pueda atender rápido. Aprobamos que haya mensaje de alerta para que la gente se lave las manos, así como lavamanos portátiles. Tenemos 484 lavamanos que tienen los baños del aeropuerto.

No estamos mirando cuánto cuestan las medidas sino que invertimos lo que sea necesario.

El Gobierno arrancó prohibiendo las congregaciones de más de 500 personas. Ya van 50. ¿Ustedes cómo están haciendo, por ejemplo, con las salas de espera partir con esa normativa?
Las salas de espera son salas abiertas. La gente se mueve libremente por el pasillo. Las salas VIP las aerolíneas la están revisando y tomando medidas. Las de niños ya están cerradas para evitar un confinamiento de población vulnerable como lo son los niños. El cuidado para la propagación es el uso de guantes y tapabocas y geles antibacteriales ya está implementado.

Había noticias y protestas de trabajadores de las aerolíneas diciendo que no se les están dando los elementos necesarios de aseo para ellos poder cumplir con sus labores ¿desde Opain qué se está haciendo?
No tiene que ver con nosotros. Incluso creo que no son las aerolíneas, no tiene que ver con la situación del aeropuerto o la Secretaría de Salud Distrital. Creo que es un tema más laboral.

¿Ustedes qué están haciendo para que sus trabajadores no se enfermen?
Tenemos tres frentes. Hay un grupo de personas que tienen que estar en campo, atendiendo los proceso y tienen un nivel de exposición mayor. Hubo entrenamiento, hay implementos para que utilicen y hay rotación para que no estén tan expuestos. Con las personas que no tienen que estar necesariamente en el campo, una contribución que hacemos es que puedan trabajar desde la casa. La mayoría de las personas, dependiendo de la actividad pueden hacer un aislamiento parcial. Dependiendo de la actividad se ven los cuidados.

¿Cuánto ha sido la disminución del tráfico en El Dorado con esta emergencia?
Esa pregunta me parece buena, pero no la puedo contestar hoy. Con todo lo que se está haciendo con cierres de fronteras de otros países, es un efecto que todavía no se ha visto. Se está empezando a dar. Las aerolíneas están haciendo esfuerzos para mantener sus frecuencias y sus rutas. Sin duda, los aeropuertos están un poco menos saturados. Ha habido una disminución, pero en una semana puedo establecer un pronóstico. El volumen de pasajeros en enero fue muy sólido. En febrero también. El volumen de pasajeros al 10 de marzo, también fue muy sólido. Prácticamente esta semana empezamos a sufrir una caída. Estamos hablando constantemente con las aerolíneas para dar un pronóstico lo más real posible. Sí confirmo que el paso de gente ha empezado a bajar, pero el año como venía, era muy bueno.

¿Hay algún plan de contingencia para los viajeros que ya no pueden regresar a su país?
Hay planes para que las personas lleguen a sus destinos, pero es una conversación que tienen que tener las aerolíneas y cada gobierno para ver cómo lo hace.